Acaudalados estadounidenses compraron miles de hectáreas en Salta

Desde las Bahamas y mediante una telaraña de sociedades y prestanombres, una de las familias más ricas de EE.UU. compró miles de hectáreas en Salta y el hijo de un diputado nacional las administra
2026-10-14 04:46:15 ECONOMÍA

Una red de firmas repartidas en tres países con casi nulas exigencias fiscales, dos prestanombres —entre ellos un exfuncionario de Mauricio Macri— y un padre que, desde el Congreso, niega que la compra privada de campos por extranjeros sea “extranjerización”.

De sangre azul y de la más alta alcurnia. Así describen diarios irlandeses y estadounidenses a la familia Dorrance. Los herederos multimillonarios del creador de las sopas Campbell, las mismas que el artista Andy Warhol inmortalizó e hizo de ellas una de las series de pinturas más famosas del mundo. De esa misma familia se desprende John Thompson “Ippy” Dorrance III, la tercera generación de ese linaje, quien mediante una telaraña de sociedades y empresas en distintos paraísos fiscales compró en la última década y media al menos 27 mil hectáreas en Salta.

Pero muy lejos de Anta, donde se riegan sus tierras y alimentan su ganado —tras renunciar a su nacionalidad originaria y obtener la irlandesa—, decidió radicarse en las Bahamas. En una de las zonas residenciales más exclusivas del mundo. Un oasis. Desde allí decide. Desde allí compra y vende. Y quien ejecuta el quehacer de las tierras en Salta es Carlos Zapata Usandivaras, el hijo del diputado nacional homónimo, según pudo reconstruir Gente de Salta con acceso al legajo societario de la empresa y documentos oficiales de cuatro países.

Carlos Raúl Zapata, padre e hijo​

En 2016 la dinastía Dorrance llegó a ser la 13º familia más rica de Estados Unidos, según la revista Forbes. Su fortuna se estimaba en US$17.100 millones. En la actualidad, aunque se mantienen en la lista, John “Ippy” III se desprendió de sus acciones y participación en Campbell Soup Co. y se alejó de esa familia de trajes. 

Terminó expatriándose en Irlanda, donde es el sexto hombre más rico de ese país. Después de renunciar a la ciudadanía estadounidense, obtuvo la irlandesa, aunque fijó su residencia en Lyford Cay, Bahamas.

Vista aérea de Lyford Cay, la exclusiva comunidad de Bahamas donde John Dorrance III tiene registrado su domicilio, según documentos comerciales.​

Y es que tiene dos amores. Por un lado, el campo, animales exóticos y la caza. Por otro, los paraísos fiscales. 

Según fallos judiciales de Estados Unidos, el heredero multimillonario, volcado a magnate de las tierras, renunció a su nacionalidad estadounidense. Para pagar una menor tributación, tramitó rápidamente la nacionalidad irlandesa. Aunque constituyó empresas en las Bahamas, las Islas Caimán y Singapur, las que llamaron la atención de este diario son las sociedades registradas en Salta y Buenos Aires.

Islas Caimán, Las Bahamas, Singapur y Salta

Una telaraña de sociedades, tres países con casi nulas exigencias fiscales, dos prestanombres -entre ellos un exfuncionario de  presidencia de Mauricio Macri- y la administración del hijo de un diputado nacional para llegar a controlar miles de hectáreas en Salta. ¿Qué podría salir mal?

Dos hombres fundaron una empresa, recibieron financiamiento y aportes de empresas extranjeras. Poco después, esa misma empresa -ya con miles de hectáreas a su nombre- pasó a ser propiedad de John Dorrance III y su esposa. 

Hace apenas días en el Boletín Oficial de Salta una aburrida notificación societaria anunciaba que la empresa Passaro S.A. (pájaro en portugués) devolvía $1,7 mil millones a GUFO DUE PTE. LTD (Búho dos en italiano). Lo que el documento oficial no mencionaba es que esa última sociedad, originaria de Singapur, estaba extinta desde 2021. 

Desde allí Gente de Salta, pudo reconstruir una pirámide de movimientos poco transparentes. 

En enero de 2011, dos argentinos, Mariano Mayer y Floro Rodolfo Lavalle, pusieron la firma para fundar Passaro. Aunque esa decisión se había tomado mucho antes y muy lejos de allí. Ambos hombres ya se movían en el negocio agropecuario bonaerense.

Menos de un mes después llegó el primer movimiento que empezaría a desnudar la trama: YPI Inc. (el apodo del multimillonario al revés), una sociedad en la que aparecían integrantes de la familia Dorrance, puso dinero para comprar El Brealito, una finca en Anta. 

Pero el aporte ni siquiera quedó en sus manos. YPI cedió el acuerdo a CARUJA TRUST (Búho en portugues), un fideicomiso administrado por el mismo Lavalle que acababa de fundar Passaro. En apenas unas semanas, el fundador argentino, el dinero extranjero y el fideicomiso ya formaban parte de una misma operación.

Meses después, el fideicomiso dejó de poner solamente dinero y empezó a poner tierra. En agosto de 2011 transfirió a Passaro el dominio pleno e irrevocable de siete inmuebles rurales de Anta. Entre ellos estaba San Fernando, una finca de 20.909 hectáreas, además de otros campos y lotes de la zona. Sumados, superaban las 27 mil hectáreas. 

Pero el fideicomiso tampoco duraría demasiado a la vista. Siete meses después desapareció de la nómina de accionistas. En marzo de 2012, en su lugar aparecieron Gunda Sobek Dorrance, esposa de John Dorrance III, y GUFO DUE PTE. LTD., una sociedad creada en Singapur menos de un año antes. Los dos tenían un detalle en común: eran representados en Argentina por Mariano Mayer, uno de los hombres que había puesto la firma para crear Passaro. 

Hasta entonces John Dorrance seguía detrás de las distintas capas societarias. En 2013 dejó de estarlo: pasó a ocupar personalmente la presidencia de Passaro. Para ese momento, las miles de hectáreas salteñas ya estaban dentro de la empresa.

La siguiente modificación llegó algunos años después y volvió a conectar la historia empresaria con la política. Mariano Mayer asumió el 10 de diciembre de 2015 como secretario de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa del gobierno de Mauricio Macri.

El 15 de julio de 2016, Passaro aceptó su renuncia al directorio y designó en su lugar a Carlos Raúl Zapata Usandivaras, hijo del actual diputado nacional salteño Carlos Raúl Zapata.

Dorrance siguió como presidente. Zapata hijo, en cambio, fue ganando lugar dentro de la compañía: años después terminaría convertido en vicepresidente, cargo que conserva en la última documentación societaria de 2025.

Hoy, el padre de quien administra la empresa del sexto hombre más rico de irlanda y heredero de una de las familias más adineradas de EE.UU., niega el concepto de extranjerización de tierras. Mientras conforma comisiones como Defensa Nacional, Economía y Desarrollo Regional y Agricultura y Ganaderí, entre otros.

"No existe ‘extranjerización’ porque un inversor compre una propiedad o desarrolle un emprendimiento: eso genera producción, empleo y divisas para la Argentina”, compartió en sus redes sociales el diputado nacional salteño, Carlos Zapata, previo al debate en el senado por la Ley de Tierras en julio.Noticias Salta

Un año antes de esas declaraciones, Carlos Zapata hijo había recibido la autorización de negociar y eventualmente firmar la venta de San Fernando, la finca de 20.909 hectáreas que había ingresado a Passaro en 2011, según consigna el legajo societario de Passaro.

Fuente Consultada: www.gentedesalta.com

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