Tanto en España como en el resto del mundo, médicos, enfermeros y auxiliares trabajan estos días sin descanso, para atender a todos los afectados por la Pandemia de coronavirus. A veces sin el material necesario o en jornadas maratonianas de 24 horas. A pesar de las protecciones, su posición en primera línea de fuego, también los hace más vulnerables al contagio del Covid-19. Sin embargo, ellos priorizan su deber por encima de las ponderaciones.
¿Cómo fue el recorrido que te llevó a estar hoy trabajando en Madrid?
Nosotros estamos en Madrid hace 3 años. En realidad, cuando yo vine desde Argentina estuvimos en Madrid 2 años. Luego, por razones laborales de mi marido nos fuimos a Murcia donde nos quedamos 3 años. Posteriormente retornamos a Madrid donde ya hace 3 años que estamos de vuelta. Cuando me volví a Madrid yo todavía no estaba trabajando porque había nacido Sofi, y quería dedicarle todo mi tiempo a ella. Ahora que ya tiene 2 añitos decidí retomar mi trabajo. Yo ya había trabajado en Cartagena (provincia de Murcia-España) en la parte pública.
¿Cuándo surgió la posibilidad de trabajar en una residencia para ancianos?
Hace unos 3 meses aproximadamente estoy en una Residencia de Mayores Privada, en Madrid Capital. Tiene una capacidad aproximada para 180 residentes, pero lo máximo que llegamos a tener fue de 160 a 170.
¿Qué pasó por tu cabeza cuando notaste que esta enfermedad era un problema grave?
Desde que comenzó todo esto del Covid 19, también nos pasó de decir ‘esto no es nada’, o ‘esto es una gripe’, por ejemplo. La gente mandaba mensajes por WhatsApp burlándose de la enfermedad. Pero cuando la cuestión empezó a ponerse fea, les suspendieron las clases a los niños, y nos confinaron a todos en nuestras casas. Nosotros comenzamos a tomar medidas como no dejar entrar a los familiares a ver a los residentes.
¿Cuál fue el tratamiento inicial que emplearon para los residentes infectados?
Las residencias acá no son medicalizadas, solo podemos hacer medicación por vía oral. Solo se llega a vía intravenosa para hidratación. Pero ahora, como están dadas las condiciones, hacemos medicación por vía intravenosa. Somos 3 médicos.
¿Cómo actuaron ante la contingencia que sobrevino después?
Cuando esto se comenzó a poner muy feo, vimos que algunos abuelitos comenzaron con síntomas muy leves. Al principio, habíamos derivado a un abuelo a un hospital privado, sin saber nada. Nos lo devuelven un fin de semana y entró sin protección. Entonces un lunes, nos avisan que ese residente había dado una radiografía compatible con Coronavirus, pero sin sintomatología. Tomamos las medidas, lo aislamos a otra habitación, pero ya había estado en contacto anteriormente con otros residentes de su planta. Ahí comenzó todo en la residencia.
¿Hubo desesperación?
La verdad es que todo comenzó a ser un caos, porque a los días empezamos a ver como algunos estaban decaídos, a tener algunos síntomas raros. Y aunque no se prestaban para pensar que podían ser un Covid, de todas maneras los empezamos a aislar. A todo esto, desprovistos totalmente de protección. Lo único que yo tenía para protegerme eran guantes y un barbijo. Entonces con todo este caos que se vino, empezaron a colapsar los hospitales, y recibimos poco a poco algunos materiales. Acá los barbijos que son los FF92 (que son los de mayor protección), no los teníamos. Entonces yo los busque por mis medios, y conseguí dos nada más. Las auxiliares, que son las que ayudan a las enfermeras, para darles de comer a los abuelos utilizaban una sola bata para todos los residentes, lo que se hacían eran cambios de guantes y barbijos de tela que se habían fabricado en la residencia.
Así empezamos a ver día a día, que los abuelitos no mejoraban. A pesar de que es una Residencia Privada, el gobierno decidió que todas las residencias se medicalizaban. Entonces ya nos abren puertas a los hospitales para tener contactos con otros médicos. Como se empezaron a colapsar los hospitales, no los recibían a los abuelos. Hay ciertas escalas que evalúan el nivel cognitivo-conductual del abuelo, y según las escalas estas y la edad, dan prioridad. Entonces al ver que no podíamos mandar a los abuelos, empezamos a hacer medicación por vía intravenosa y con oxígeno.
¿Y cómo fueron evaluando esos primeros resultados?
Empezaron a empeorar 3, de los cuales a 1 por tener menos de 80 y porque su estado cognitivo-conductual lo permitía, le iniciamos el Dolquine. Esta es la Hidroxicloroquina, un antipalúdico experimental. A los otros solamente se les dio antibióticos, el paracetamol y oxígeno.
El medicamento experimental, en una primera fase había dado resultados prometedores, y lo sigue dando, porque el residente que tuvo esta medicación está ahí todavía. Lo único, cuando terminó el tratamiento de la Hidroxicloroquina estuvo afebril, pero una semana después comenzó con fiebre de nuevo. Y como no tenemos los medios, no podemos hacerle radiografía y tampoco los podemos mandar a los hospitales, ya que están colapsados. Entonces empezamos a darle medicación por vía, con antibióticos. Por lo menos hasta ahora va respondiendo bien.
¿Qué consejo podes brindarles a los profesionales de la salud que están trabajando en Joaquín V. González?
Tengo a mis hermanos y cuñadas informándoles constantemente de todo el manejo a nivel terapéutico que estamos empleando acá. Cada plan terapéutico que sale de la comunidad de Madrid, se los paso para que lo tengan en cuenta por si se llegan a producirse casos. Cuando empezó todo esto, de estar muy ahogados porque los hospitales estaban saturados, le escribí un mensaje a Marcelo Paz para decirle que por favor le dijera a ‘Juanilo’ que cerrara González. Acá en Madrid hay unos pueblitos que les resultó positivo el tomar medidas a tiempo. La gente sale únicamente para ir a trabajar a Madrid. Pero la policía está en la salida y en la entrada de los pueblos, entonces revisan los coches y los mantienen a todos en las casas. En estos pueblitos no se presentó ningún caso. Para salir a trabajar acá tenés que tener un permiso. Las empresas a nosotros nos dan un permiso para justificar el viaje. La policía está controlando mucho.
¿Cómo te cuidas en tu casa?
Yo para entrar a mi casa, dejo los zapatos en el garaje, en las plantas de los zapatos le pongo una dilución de lejía. Lavo mi ropa a temperatura alta y subo directamente a bañarme sin saludar a mis hijos. Luego desinfecto los lugares que he tocado y así nos estamos manejando. Acá en Madrid también se fumigan los coches a la entrada y a la salida.
Y volviendo a las recomendaciones para González, yo hablé con Marcelo para darle un consejo nada más, que cerraran González. Que solo puedan salir o entrar ambulancias, o vehículos que vayan a comprar insumos para el hospital. Y como es pasada a otras localidades, que los vehículos que tengan que pasar sean escoltados por la policía hasta la salida. Yo veía esto como una manera de ayudarlo, pero él me dijo que estas medidas ya se habían tomado y que González ya se había cerrado. De todas formas, me agradeció que le haya comentado esto.
Acá tengo compañeros que están en los hospitales, y ellos están sobresaturados como estamos todos. También se quejaban de que no tenían los medios para atender a los pacientes. Muchos se han contagiado. De verdad espero que no llegue a González, porque se que no hay medios suficientes. Si el hospital público tiene un solo respirador, y la Clínica Lourdes otro, van a tener que elegir a quien ponérselos. O si tenés a alguien usándolo, pero llega una persona más joven, lo vas a tener que desconectar. Aunque el gobierno de España se niegue, acá eso si pasó. Tengo conocimiento por estos médicos amigos que tengo en los hospitales que han tenido que elegir. La selectividad que hacen en el momento de solicitar una derivación. Si no tienen por privado, no te lo reciben porque están saturados y hacen selección.
¿Qué mensaje final le dejarías a la gente de tu tierra natal?
Que se cuiden mucho y sigan al pie de la letra con las recomendaciones que se han venido difundiendo desde los organismos correspondientes. Si cada uno es consciente de que su accionar responsable es fundamental, podrán controlar de la mejor manera posible a esta Pandemia.