El hombre deberá cumplir por dos años con reglas de conducta como fijar domicilio legal y someterse al control de un patronato no podrá acercarse a la víctima ni a su lugar de trabajo ni realizar actos de violencia física o psíquica en su contra.
Finalizada la audiencia, Echazú recuperó su libertad.
El 20 de enero de este año, se presentó en un local gastronómico de Tartagal y rompió el vidrio de la puerta de acceso y se llevó un celular.
Al día siguiente regresó, insultó y amenazó a la propietaria del local mientras esgrimía un cuchillo.