El camionero podría haber tenido encubridores

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El camionero podría haber tenido encubridores
El camionero podría haber tenido encubridores

En la desaparición de María Cash, de la cual surge el camionero Héctor Romero como principal responsable, hubo algunas personas de su entorno que habrían actuado como encubridores.

Según el fiscal que investiga la causa, una de las explicaciones del porque esta investigación fue infructuosa, está en la participación como encubridor del empresario Miguel Segura, además de la inhabilidad del juez que la tenía a cargo, ya que se demoró bastante y eludió observar cosas que estaban tan a la vista, y que eran tan obvias.

La semana pasada había sido imputado por falso testimonio el abogado Carlos Enzo Cuéllar, quien estuvo involucrado en la causa. Le señalan inconsistencias en su declaración brindada hace 13 años cuando su versión había coincidido con la de Romero al señalar que vio a la diseñadora en la gruta Difunta Correa, en General Güemes, cerca de las 17 horas del 8 de julio de 2011. Análisis técnicos realizados recientemente revelaron que las antenas de telefonía celular no ubicaban a Cuéllar en el sitio y hora en los que dijo haber visto a Cash.

En esa misma línea, la nueva línea de la investigación señala como falsos testimonios las declaraciones de Miguel Segura (empleador de Romero) y Gustavo Lemos (encargado de un supermercado en Joaquín V. González), las cuales presentaron inconsistencias que encubrían detalles relevantes.

Lo que cree hoy el fiscal Villalba

El fiscal entiende que el encargado del supermercado mintió para cubrirlo a Romero. Que el dueño de los 3 supermercados, de Salta Capital, Gral. Güemes y de Joaquín V. González, también mintió para encubrirlo.

¿Por qué habría ocurrido todo esto?

Hay una primera explicación: el dueño de los supermercados le dice compadre al camionero Romero. Lo llama por teléfono ahora cuando se reactiva la investigación. Lo llama y hablan, le dice “compadre tenga cuidado con lo que dicen”. El otro le responde: “sí, no me van a complicar”. “Mantengámonos en lo que habíamos dicho” Toda una serie de conversaciones muy extrañas.

Segura es muy importante en este entramado, porque es un hombre de poder económico, dueño de 3 supermercados (la cadena Miguelito), porque fue intendente de Gral. Güemes, era intendente cuando ocurrió la desaparición de María Cash, esto le daba mucho poder sobre la policía local, y porque ahora tiene a un hijo que es diputado provincial por el PJ. Es un hombre vinculado al poder, un hombre que tiene llegada como para demorar la investigación sobre su compadre.

El 8 de julio de 2011, María Cash llega a la zona de Salta después de un derrotero muy extraño. Había partido el 4 de julio de la terminal de ómnibus de Retiro en Buenos Aires para irse a Jujuy. Se baja del colectivo, se sube a otro, hace dedo. Nadie se explica que ocurrió en esos 4 días.

Si sabemos que se subió el 8 de julio a la tarde en la rotonda de Torzalito, en Gral. Güemes, Salta, donde este camionero la levanta y se la lleva. El camionero la encuentra ahí a María Cash haciendo dedo, la levanta en el camión y después desaparece.

El camionero declaro 5 veces ya. Una vez dijo “no la deje en la ruta de la Difunta Correa, ella vio el templo y de alguna manera quiso bajar”. Después dijo “no en realidad la deje en un paraje que está un poco antes”. Después dijo “no, la dejé en otro paraje”

Un camionero que recorría esa ruta prácticamente todos los días de su vida, la conocía a la perfección. Después dijo “no, la deje cerca de una diagonal”. Después dijo “no, la deje cerca de la gomería”

El gomero, habló con Ana Ortiz, y le dijo a la justicia y a nuestra compañera Ana: “mentira, yo nunca la vi. Esto que dice el camionero que bajó acá es mentira”.

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