"Cómo no soy ni la madre ni el padre del niño que maltrató públicamente el cura de Joaquín V González, no puedo hacer este reclamo por las vías legales.
Exijo que públicamente se retracte y le pida disculpas al niño Nicolás Córdoba, no solo por el maltrato con que lo trató, sino por el desprecio con que se refirió a él metiéndose con el cuerpo de un niño al llamarlo gordo.
Si de verdad el niño 'se estaba desmayando', la conducta de un ser humano cualquiera es asistirlo, con mayor razón debe hacerlo un cura, pero el optó por el maltrato y posterior desprecio por la forma física de un niño, lo que indica su enorme irresponsabilidad e incapacidad como persona humana y como religioso, para liderar una comunidad creyente.
Puso cobardes excusas en vez pedir disculpas (de humildad ni hablemos por supuesto) y para completar ordenó que el niño no aparezca más por la iglesia o por la sacristía.
Sepa está basura de persona que el niño irá tantas veces quiera a la iglesia y todo el que quiera puede hacerlo. Porque nuestra iglesia es nuestra, no suya. El está de paso como cualquier cura y como muchos de los que se fueron del pueblo, unos con la cabeza en alto, otros, como será su caso de seguir con esa conducta despreciable, escrachado y castigado por sus autoridades por sus malas acciones.
Repito, exijo como miembro de esta comunidad que se retracte y pida disculpas públicamente al niño del mismo modo como lo agredió: en misa y delante de la multitud. O convenceré a sus padres, (aunque me basta con convencer al padre que es mi hermano) a iniciar las acciones legales correspondientes, hasta lograr que lo saquen y lo escrachen públicamente como hizo el con mi sobrino sin ninguna justificación. Para que nunca se meta con otro niño ni con nadie en mí pueblo.
Acá si atacan a uno, nos atacan a todos. Este niño por suerte tiene a su tía con todas las posibilidades, jurídicas y económicas, para lograr su condena sino judicial y eclesiástica, será la condena social que nunca perdona ni olvida, y muchas veces es más cruel que la propia justicia humana y me arriesgo a decir, será peor que la mismísima justicia divina", concluyó la tía de Nicolás.