El hecho tuvo lugar el lunes 24 de noviembre a las 7 de la mañana, momento en el cual la policía de El Quebrachal realizaba un operativo despeje, luego que dieran por finalizados los festejos patronales en honor a Cristo Rey.
Según la mujer, todo ocurrió cuando una vez que terminaron los festejos patronales. En ese momento su hermana se disponía a barrer la vereda, mientras que uno de sus hijos y un sobrino estaban en la galería de la casa.
Mi esposo y yo estábamos de partir hacia nuestro domicilio. Cuando nos sentamos en el auto miré y vi que venía en fila la policía y los efectivos se ponen al frente de la casa de mi hermana y cubren todo el acceso. Entonces yo le digo a mi esposo ¿qué pasa?, y nos bajamos. Ahí escuché que mi sobrino les decía a los policías que no iba a ir a ningún lado porque esa era su casa. También mi hijo les decía que no se iban a ir porque estaban en una propiedad privada y que la policía al entrar de esa forma, estaba haciendo violación de domicilio. Mi esposo al igual que yo, tratábamos de calmar todo y moderar la situación. Alcance a ver a un policía morocho y robusto (que no sé el nombre porque no estaba identificado), que parecía tener un ataque de ira. Era un predador que solo quería devorar a la presa que éramos nosotros.  A toda costa quería entrar hasta donde estábamos nosotros. Después, no sé en qué minuto, entraron y me hicieron tirar las muletas, cuando giro la cabeza veo que a mi marido lo habían reducido doblándole el brazo hacia atrás.
Parecía ser que estaban haciendo un operativo antidrogas o que estaban por capturar a alguien que estaba fugado de la cárcel. Han actuado con una violencia inusitada, y desbordados totalmente. No midieron nada. A mi marido le pusieron esa goma en el cuello que no lo dejaba respirar. A mi sobrino que estaba agarrado de un parante entre cuatro o cinco lo sacaron y lo subieron a móvil de infantería. En ese momento mis nietos y sobrinos empezaron a llorar por el exceso de violencia que estaban presenciando, y tuvo que venir una vecina para llevarlos a otro lado. Vivimos un momento muy doloroso pero espero que la justicia actúe ante este atropello, manifestó Liliana.
En otro pasaje de la entrevista, la mujer negó terminantemente que su marido haya intentado quitar el arma reglamentaria de un efectivo policial, para luego intentar disparar contra los uniformados. Cabe destacar que a raíz de este hecho policial, aún permanecen detenidas cuatro personas.
AMPLIAREMOS EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA QUE SALDRÁ A LA VENTA EL MARTES 2 DE DICIEMBRE.
Dura represión policial contra una familia en El Quebrachal
En diálogo con ZONA SUR, la docente Liliana Elizabeth Velázquez de Eguía (53) dijo que su familia vivió una verdadera pesadilla cuando la policía atacó a su marido, el enfermero Mario Alfredo Eguía (55), a sus hijos Cristian Alfredo (35) y Matías Fernando Eguía (34), a su cuñado y su sobrino Néstor Javier Eguía (28), quien recibió balazos de goma. Todo esto en el acceso principal de la vivienda que es propiedad de su hermana.