Es importante destacar, que actualmente Alfredo está siendo atendido cada 3 meses, en el Hospital General de Agudos José María Ramos Mejía (Buenos Aires), por el Dr. Gustavo Rodríguez y su equipo.
Allí Alfredo entró en un protocolo de ensayo con una droga que se llama Mastinib, medicación que  complementa con el Riluzole.
El doctor Gabriel Rodríguez, también miembro de la Sociedad Neurológica Argentina, explicó hace pocos días en una nota publicada en diario La Nación que "el alcance y la profundidad de la investigación básica y clínica en la ELA han llegado a niveles históricos, y las probabilidades de encontrar terapias eficaces adicionales seguirán aumentando".
El médico dijo además que "los nuevos tratamientos se enfocan al estudio de nuevas moléculas para el tratamiento de ELA. Tal es el caso de la investigación multicéntrica e internacional sobre la droga Masitinib, en la que se incluyeron alrededor de 120 pacientes de la Argentina en un protocolo desarrollado en 6 centros médicos del país".
"Hoy en día, existe un fármaco aprobado para la terapéutica específica de la ELA, el Riluzole, y otras medicaciones como el dextrometorfano asociado a quinidina, utilizadas en el tratamiento sintomático de las complicaciones", profundizó.
En diálogo con ZONA SUR, Sebastián (hijo mayor  de Alfredo), manifestó: “siempre uno está esperanzado, y más ahora con los nuevos avances que van teniendo estas investigaciones, y con los tratamientos alternativos que van surgiendo para llegar a una cura de esta enfermedad. Tanto mi padre como nosotros que lo acompañamos, seguimos buscando alternativas para minimizar o retrasar lo más que se pueda, el desarrollo de la enfermedad que él padece”.
También se dio a conocer, que una línea de trabajo que parece tener buenas perspectivas a futuro, es la investigación con células madre, con más de 10 terapias potenciales en experimentación a nivel mundial.
La ELA se presenta habitualmente entre los 50 a 60 años con una leve preponderancia en hombres. En el 90% de los casos no existen antecedentes familiares y se llama "ELA esporádica". Por su parte, cuando hay varios integrantes de una familia afectados se denomina "ELA familiar" y se ha publicado información sobre varios genes que son considerados responsables de la aparición de la enfermedad.
El diagnóstico muchas veces no es sencillo y entre la aparición de los primeros síntomas (pérdida de la fuerza de los músculos como debilidad en las piernas, en los brazos, en las manos, dificultades para hablar y para tragar) y la confirmación de la enfermedad puede pasar 1 año y medio.
Fuente: Diario ZONA SUR