Claudia nació Joaquín V. González pero está radicada hace 12 años en Estados Unidos. Actualmente vive desde 2012 en Madison que es un borough ubicado en el condado de Morris, en el estado estadounidense de Nueva Jersey, a unos 40 minutos de Nueva York.
¿Cómo soportas las intensas nevadas que azotan al país donde resides actualmente?Como se puede. Hace demasiado frío y sopla un viento súper helado, viento blanco. Yo estoy hoy con dolor de garganta. Te cuento Omar que ayer (por el martes 14 de marzo) estuvo un poco intranquila la cosa, porque no paraba de nevar y corría mucho viento. En algunos lugares volteó árboles y cortó la luz, aunque gracias a Dios no en la zona donde vivo yo. Ahora quedaron las montañas de nieve acumuladas, y el suelo parece una heladera cuando comienza a descongelar.
Imagino que se vuelve peligroso conducir. Tengo entendido que se reportaron varias muertes por accidentes debido al hielo ¿es así?Si, es tal cual como lo describís. Hielo duro y Black ice (hielo negro) en las calles. Justamente ese hielo es el que se torna peligroso a la hora de conducir porque no te deja ver.
¿Cómo es la comunicación entre las autoridades y la gente?Por lo general comienzan unos 5 días antes a anunciar lo que podría hacer la madre naturaleza. Digo podría, porque muchas veces exageran las noticias. Y los gobernadores y alcaldes hablan por televisión aconsejando a la gente lo que tienen que hacer. Casi siempre nos piden que no salgamos si no es necesario. Y hasta hay casos donde nos prohíben permanecer fuera de nuestros hogares. Si te encuentran que andas en la calle, te mandan a la casa.
¿Hay un poco de paranoia entre los habitantes?Si claro, la gente el día antes de una fuerte nevada comienza a desesperarse. Los supermercados se llenan, dejan las góndolas vacías y las colas son dobles cuando vas a pagar. Las gasolineras también se llenan, y la gente entra en un estado de desesperación.
¿Quedan también sin escuelas?Claro, se cierra todo y especialmente las escuelas. Solo pueden andar en la calle los que limpian. Los que manejan los camiones de la alcaldía, bomberos y policías.
Siendo gonzaleña, de esta tierra ardiente de Anta ¿pudiste acostumbrarte del todo a un clima tan hostil?Si, aunque es duro. Pero la verdad es que me acostumbre un montón a esto. Este invierno un día me paso que me sorprendí de mi misma, cuando descubrí que para mí ya es normal cuando hace un grado, porque no siento frio. Y pensé ‘que loca estoy que se me cambio el chip’. Cuando le cuento a la gente que en mi pueblo en estos momentos hace 37 o 40 grados de calor, abren los ojos sorprendidos y ¡no lo pueden creer!
LEA LA NOTA COMPLETA EN NUESTRA PRÓXIMA EDICIÓN IMPRESA QUE SALDRÁ A ALA VENTA LA SEMANA QUE VIENE.