Mundial 2026: fervor por la selección argentina en Daca, que se tiñe de celeste y blanco

2026-07-02 12:11:29 - ARGENTINA

En un país donde el fútbol despierta emociones comparables a las de las grandes naciones futboleras, Argentina y Brasil concentran la inmensa mayoría de las simpatías. La figura de Lionel Messi, combinada con el histórico éxito de la Albiceleste, ha fortalecido una conexión que parece no conocer fronteras geográficas ni culturales.

Durante las últimas semanas, grupos de aficionados vestidos con los colores argentinos han recorrido las calles de Daca en caravanas y celebraciones multitudinarias. En numerosos barrios, enormes banderas celestes y blancas cubren fachadas enteras, mientras que los partidos de la selección son seguidos con una intensidad que recuerda a la vivida en Rosario, Córdoba o Buenos Aires.

El fenómeno no es nuevo. Bangladesh desarrolla desde hace décadas una particular identificación con Argentina, una pasión transmitida de generación en generación que se consolidó con figuras como Diego Maradona y que hoy tiene en Messi a su principal referente. Para muchos bangladesíes, apoyar a la Albiceleste se ha convertido en una tradición familiar y en una forma de vivir el fútbol con intensidad.

Sin embargo, la magnitud de esta fiebre mundialista también ha generado debate. En los últimos días, el predicador musulmán Mufti Harun Izhar llamó a sus seguidores a reducir las muestras de apoyo a selecciones extranjeras y a sustituir las banderas de Argentina y Brasil por banderas blancas con la Kalima, la profesión de fe islámica. Tras ese llamamiento, estos símbolos comenzaron a aparecer en más de una docena de distritos del país.

La situación llevó a las autoridades a mantenerse en alerta para evitar posibles altercados. La policía indicó que actuará si la exhibición de cualquier bandera provoca problemas de orden público. El gobierno también sigue de cerca el asunto, consciente de que la controversia podría proyectar una imagen negativa de Bangladesh en el exterior.

No obstante, más allá de la discusión puntual sobre las banderas religiosas, la realidad que domina el paisaje urbano es la pasión futbolística. Para la gran mayoría de los aficionados, el Mundial representa un espacio de celebración y entretenimiento en medio de las dificultades cotidianas.

“El fútbol ayuda a las personas a olvidar durante un rato sus problemas y desafíos”, explicó Mohammad Moniruzzaman Chisty, un ferviente seguidor de Brasil. Una opinión compartida por muchos aficionados, independientemente de los colores que defiendan.

En Daca, esa pasión se expresa principalmente en celeste y blanco. Las imágenes de avenidas decoradas con largas tiras de banderas argentinas, los murales dedicados a Messi y las concentraciones masivas para seguir los partidos reflejan la dimensión de un fenómeno que sorprende incluso a los propios argentinos.

Mientras las autoridades intentan contener cualquier tensión derivada del debate religioso, la Copa del Mundo continúa ocupando el centro de la escena. Y en Bangladesh, donde el fútbol se vive con una intensidad singular, la selección argentina sigue siendo mucho más que un equipo extranjero: es una auténtica pasión popular capaz de movilizar a cientos de miles de personas y convertir a Daca en una de las capitales más argentinas fuera de Argentina.

Fuente: google.com