México celebra este 1 de julio el Día del Ingeniero y la Ingeniera, sin embargo es una de las profesiones que menos estudian los mexicanos, quienes optan más por carreras como derecho pese a que la demanda por talento especializado va al alza.
Actualmente, el 46% de matrícula universitaria se concentra en 10 carreras tradicionales con derecho a la cabeza y sólo aparece ingeniería industrial en la posición siete, de acuerdo con el estudio Compara Carreras 2025 del Instituto Mexciano para la Competitividad (IMCO).
“Mientras las aulas se siguen llenando de futuros abogados y administradores, el mundo laboral demanda ingenieros especializados, científicos de datos y programadores”, advierte el IMCO.
Y si la tendencia no cambia, en 2050 habrá 25 millones de profesionales en ciencias sociales, incluido derecho, mientras que el país sólo contará con 6 millones de ingenieros, estima el IMCO.
“Lo que nos encontramos es que México justamente tiene más gente estudiando, más profesionistas que nunca, pero muy poca gente se está volteando a ver las ingenierías”, explica en entrevista Sebastian Corona, investigador del área de Sociedad en el IMCO.
El país está formando más profesionales en áreas que en un futuro perderán empleabilidad y menos para las que contarán con mayores oportunidades laborales.
Por ejemplo, profesiones como contabilidad o administración proyectan una caída en su demanda laboral de entre -20% y -25% en los próximos cinco años, estima el Foro Económico Mundial.
En contraste, las ingenierías especializadas son de las más demandas a tal grado que se registra ya una escasez de este talento: 73% de los empleadores a nivel global, incluido México, afirman que tienen dificultades para encontrar el talento de ingeniería calificado que necesitan, de acuerdo con la encuesta Perspectiva Global en el Sector de Ingeniería de Manpower.
Entre los factores que están acelerando la demanda de ingeniería altamente especializada se encuentran el desarrollo de nuevas tecnologías, la irrupción de la ingeniería artificial, los centros de datos, la industria de los semiconductores, la transición energética y proyectos de infraestructura, de acuerdo con Manpower.
“Hoy vemos una demanda particularmente fuerte en aquellas ingenierías que están directamente relacionadas con las grandes transformaciones económicas y tecnológicas”, explica Damian Malfatti, director de Experis México.
Las ingenierías son de las carreras mejor pagadas en México, mientras que las del área social son de las más castigadas en salarios: por cada 100 pesos que recibe un egresado de bachillerato uno de ingeniería gana 240 pesos, frente a los 206 pesos que perciben en ciencias sociales y derecho, estima el IMCO.
Entre los factores que explican que en los últimos 25 años los mexicanos estudien más derecho y otras ciencias sociales los especialistas mencionan: deficiencias en las enseñanza de matemáticas, fundamental para estudiar e interesarse en una ingeniería; falta de promoción; un entorno donde es más común optar por carreras sociales y sesgos de género que frenan que más mujeres opten por estas áreas.
Las propuestas para revertir esa tendencia de menos ingenieros y más abogados son mejorar la enseñanza de matemáticas en la educación básica, promover el estudio de las ingenierías destacando su alta empleabilidad y mejores salarios, actualizar los planes de estudio de las ingenierías acorde a las nuevas necesidades del mercado laboral y transmitir a los jóvenes las ventajas de ser ingeniero e ingeniera.
El Día del Ingeniero y la Ingeniera se celebra en México desde 1973 tras la propuesta del entonces Secretario de Comunicaciones y Transportes, Eugenio Méndez Docurro, al presidente Luis Echeverría Álvarez.
Esta fecha se eligió porque el 1 de julio de 1776 se expidió la Real Cédula para la creación del Real Tribunal de Minería en México, que dio origen a la fundación del centro de docencia e investigación llamado Real Seminario de Minería, donde tuvieron lugar los primeros planes de estudio y textos para las primeras escuelas de ingeniería en América, de acuerdo con el Centro Nacional de Control de Energía.