¿Cesáreas innecesarias? Por qué más del 40% de los nacimientos en la Argentina son por esta vía, según los expertos

2026-07-31 17:21:30 - MUNDO

En la Argentina, más del 40% de los nacimientos ocurre por cesárea, advirtió la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en un documento elaborado por sus comités de Estudios Fetoneonatales y de Lactancia, en el marco de la Semana del Parto Respetado. La entidad señaló que, aunque no existen estadísticas oficiales, las estimaciones disponibles muestran una proporción muy elevada y que, en algunas instituciones privadas, puede superar incluso el 60%.

Detrás de esas cifras prevalece un debate. Hace cuatro décadas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostuvo que los nacimientos por cesárea no deberían superar el 10% o el 15% del total. Hoy, mientras algunos especialistas sostienen que este histórico umbral quedó desactualizado frente a los avances de la obstetricia, otros advierten que el aumento también responde a una creciente medicalización del nacimiento y a factores organizacionales, económicos y médico-legales que terminan condicionando la práctica clínica.

Los expertos remarcan que la cesárea salva vidas cuando está indicada, pero advierten sobre los riesgos de realizarla sin necesidad médica

El fenómeno, además, no es exclusivo de la Argentina. Según estimaciones difundidas por la OMS, en promedio, el 21,1% de los nacimientos en el mundo ocurre por cesárea. La proporción asciende al 42,8% en América Latina y el Caribe —la región con la tasa más alta—, mientras que alcanza el 39,3% en el conjunto de las Américas, el 25,7% en Europa, el 23,1% en Asia y el 9,2% en África.

Las cifras reflejan una doble realidad: en algunos países existe un uso excesivo del procedimiento, mientras que en otros persisten dificultades de acceso a una cirugía que puede salvar vidas cuando está correctamente indicada.

Para el pediatra Fernando Burgos, atribuir el aumento de las cesáreas a una única causa sería un error. "Es un fenómeno complejo", resumió. Si bien reconoció que hoy existen embarazos de mayor riesgo como consecuencia del aumento de la edad materna, la obesidad, la diabetes gestacional y el mayor uso de técnicas de reproducción asistida, aclaró que esos factores no explican por sí solos tasas extremadamente elevadas ni las grandes diferencias que pueden observarse entre instituciones con poblaciones similares.

En su análisis, uno de los cambios más importantes de las últimas décadas es la creciente medicalización del nacimiento. "En algunos sistemas, la cesárea ofrece previsibilidad: puede programarse, organizarse dentro de horarios determinados y requiere menos tiempo de disponibilidad profesional que acompañar un trabajo de parto, cuya duración es incierta", explicó. A su juicio, esa previsibilidad termina convirtiéndose, muchas veces, en un incentivo que favorece la cirugía frente al parto vaginal.

La previsibilidad de una cirugía programada, la medicina defensiva y la organización del sistema aparecen entre las razones que explican el aumento

A ese escenario se suma la llamada medicina defensiva. "Los profesionales pueden sentir que, frente a un resultado adverso, una cesárea resulta más fácil de justificar que haber esperado la evolución de un parto vaginal", afirmó. Burgos recordó que la propia Organización Mundial de la Salud reconoce que el temor a los litigios y la presión social por obtener un "resultado perfecto" también contribuyen al incremento de las cesáreas.

El pediatra también señaló que existen factores económicos y organizacionales que ayudan a explicar el fenómeno. Mencionó que algunos sistemas de salud remuneran de manera diferente una cirugía y un parto vaginal, y que no todas las instituciones cuentan con personal suficiente para acompañar trabajos de parto prolongados. "Todo eso condiciona las decisiones clínicas", describió.

Una cesárea previa no implica necesariamente que los embarazos siguientes deban terminar de la misma manera - Créditos: @Getty Images

Otro aspecto que destacó es el cambio en las expectativas de las propias mujeres frente al nacimiento. "Muchas llegan con miedo al dolor, a una experiencia traumática, a lesiones del piso pelviano o a perder el control. Esas preocupaciones son legítimas y deben escucharse", sostuvo, aunque advirtió que el problema aparece cuando la cesárea se presenta como una alternativa más sencilla o sin riesgos, en lugar de brindar información equilibrada.

También alertó sobre el llamado "efecto acumulativo" de la primera cesárea. Una mujer que tuvo una intervención en su primer embarazo tiene mayores probabilidades de repetirla en los siguientes. "No tenemos que estar en contra de la cesárea; tenemos que estar en contra de la cesárea innecesaria", concluyó.

No todos los especialistas interpretan las cifras de la misma manera. Para Mario Sebastiani, médico obstetra del Hospital Italiano de Buenos Aires, el histórico umbral del 10% al 15% de cesáreas difundido por la Organización Mundial de la Salud debe leerse en su contexto. "Respondió a una reunión de pocos expertos, con escasa evidencia y pensado para poblaciones, no para situaciones individuales", sostuvo. A su entender, desde entonces la obstetricia cambió de manera significativa y la cesárea se convirtió en un procedimiento mucho más seguro.

En ese sentido, el especialista remarcó que el incremento de las cesáreas estuvo acompañado por una disminución de la mortalidad y la morbilidad materna, fetal y neonatal. Además, explicó que el debate actual ya no se limita a resolver complicaciones durante el trabajo de parto. "Hoy se está estudiando en distintos países si una cesárea electiva y programada a las 39 semanas es la opción más segura para el feto y el recién nacido", afirmó. Según detalló, algunos resultados preliminares muestran una menor incidencia de parálisis cerebral, hipotonía e internaciones en unidades de cuidados intensivos neonatales. También señaló que las mujeres sometidas a una cesárea electiva presentan una menor incidencia de incontinencia urinaria a largo plazo.

De todos modos, el obstetra aclaró que el panorama cambia cuando la pareja proyecta familias numerosas. Si bien consideró que "para uno o dos hijos lo necesario hoy es relativo", advirtió que la acumulación de cesáreas aumenta el riesgo de complicaciones en embarazos posteriores, especialmente alteraciones en la implantación de la placenta. Por eso, sostuvo que en mujeres que desean tener más de dos hijos conviene intentar, siempre que sea posible y seguro, un parto vaginal.

Los especialistas coinciden en que el fenómeno responde a múltiples factores

En la práctica cotidiana, Juan Pablo Lagonegro, médico tocoginecólogo y jefe de Consultorios Externos de Obstetricia del Hospital de Clínicas, observa que el aumento de las cesáreas tampoco puede explicarse por un único factor. Además del retraso de la maternidad y del crecimiento de los embarazos logrados mediante técnicas de reproducción asistida, destacó un cambio cultural que fue ganando lugar en los últimos años: la participación cada vez más activa de las mujeres en la elección de la vía de nacimiento.

"Hoy se le da mucha importancia a la decisión o al deseo de la paciente. Tenemos muchas mujeres que, desde la planificación del embarazo, ya tienen establecido cómo será su internación o la vía de nacimiento", explicó. No obstante, aclaró que los criterios médicos establecidos siguen siendo los principales al momento de indicar una cesárea. "Nuestro rol es explicar claramente los riesgos y las complicaciones, tanto del parto como de la cesárea, para que la paciente y su familia cuenten con toda la información y puedan decidir correctamente según cada contexto o situación", afirmó.

El especialista también buscó derribar una idea instalada: haber tenido una cesárea en el primer embarazo no implica necesariamente que los siguientes nacimientos deban ser también por esa vía. Explicó que muchas mujeres pueden intentar un parto vaginal posterior siempre que se cumplan determinadas condiciones, como haber transcurrido más de dos años desde la cirugía anterior, que el trabajo de parto comience espontáneamente y que la paciente llegue bien informada y preparada para el nacimiento.

Respecto de las consecuencias de un uso innecesario de la cesárea, Lagonegro recordó que "siempre se recomienda el parto vaginal". "Es lo natural, lo fisiológico y por eso insistimos", sumó. Señaló que la cesárea es una cirugía y, como cualquier procedimiento quirúrgico, implica riesgos y potenciales complicaciones. Además, sostuvo que los recién nacidos por parto vaginal "generalmente presentan una mejor y más rápida adaptación al medio extrauterino", aunque subrayó que, independientemente de la vía de nacimiento, el objetivo siempre debe ser favorecer el contacto inmediato entre madre e hijo y el inicio precoz de la lactancia.

Fuente: google.com