PERFIL-Bajo la sombra de su padre, una "nueva" Keiko Fujimori busca por cuarta vez la presidencia de Perú

2026-06-03 11:48:42 - MUNDO


Por Marco Aquino y Lucinda Elliott

LIMA, 3 jun (Reuters) - La derechista Keiko Fujimori, quien carga una cuestionada herencia por su apellido, intentará por cuarta vez en un balotaje ganar la presidencia de Perú mientras el país busca salir de una crisis política durante la última década.

La hija mayor del fallecido expresidente Alberto Fujimori quedó primera con el 17,18% de ‌los votos tras un largo conteo de las elecciones del 12 de abril, marcada por retrasos debido a fallos logísticos en el proceso y acusaciones de fraude.

La candidata definirá la elección ‌el domingo con el izquierdista Roberto Sánchez, un legislador apoyado por el destituido expresidente Pedro Castillo, que ahora está preso por intentar cerrar el Congreso a fines del 2022.

En la última elección del 2021, Fujimori fue derrotada por Castillo. Antes perdió en el ​2016 y 2011. En los tres procesos fue superada en un balotaje por un estrecho margen.

Para estos comicios, Keiko Fujimori se presentó como una política con mano dura para restaurar el orden y la estabilidad, mientras Perú lidia con el aumento de homicidios y extorsiones, una de las mayores preocupaciones de los votantes.

"Trabajaremos con las entidades financieras y las plataformas de pago para identificar, rastrear, bloquear el dinero de las extorsiones", dijo esta semana en un debate, tras anunciar que militares y policías combatirán el crimen y que expulsará a los migrantes ilegales que cometan delitos.

La política de 51 años carga con el peso de su apellido -su padre estuvo preso 16 años por abusos ‌a los derechos humanos- y del manejo que tuvo su partido Fuerza ⁠Popular en la última década, que apoyó leyes en el Congreso que han debilitado la lucha contra el crimen, según sus críticos y algunos analistas.

Sus partidarios de confianza afirman que Fujimori ha cambiado y apuesta por la "institucionalidad", y que no es una líder autoritaria como la acusan sus opositores.

"Hay una nueva Keiko, que ha estado ⁠injustamente presa", dijo Luis Galarreta, su compañero en la fórmula presidencial.

La candidata, divorciada y madre de dos hijas, estuvo bajo prisión preventiva dos veces durante casi un año y medio, entre 2018 y 2020, en medio de una investigación por supuestamente recibir fondos irregulares de la brasileña Odebrecht. En octubre del año pasado, el Tribunal Constitucional desestimó el caso por el delito de lavado de activos alegando vicios procesales.

"Ha salido sin rencor de la prisión", afirmó Galarreta.

Los escándalos de ​corrupción ​han salpicado en las últimas tres décadas a todos los gobernantes del país minero.

Perú tiene actualmente cuatro exmandatarios en prisión ​por este motivo. El expresidente Fujimori falleció en 2024 a los 86 años, ‌tras obtener libertad por un indulto humanitario.

"ANTIKEIKO"

El mayor escollo de Keiko es el rechazo que aún suscita, a pesar de que se ha reducido los últimos meses. Un sondeo de Ipsos en mayo mostró que un 40% "definitivamente" no votaría por ella, frente al 59% que opinaba así antes de la primera vuelta.

Cientos de partidarios de izquierda y grupos civiles marcharon el sábado en Lima en rechazo a Keiko Fujimori. Algunos cargaban muñecos de roedores con letreros "Keiko No Va" para denunciar la corrupción y abusos a los derechos humanos.

"El antivoto fujimorista es el motivo que explica que en tres elecciones consecutivas Keiko Fujimori se haya quedado ad portas de Palacio de Gobierno", afirmó el historiador y analista político Daniel Parodi. "Percibo que dicho antivoto ha disminuido, ¿la pregunta es cuánto?", manifestó.

El legado político de Fujimori padre divide al país entre quienes consideran que logró derrotar a los ‌rebeldes maoístas de Sendero Luminoso a fines del siglo pasado y sentar las bases de un auge económico; y ​los que lo responsabilizan de violaciones a los derechos humanos durante su arremetida contra la guerrilla.

La candidata ha alegado ser víctima ​en los últimos años de una "guerra sucia" de sus opositores, que la acusan de haber presionado ​con su partido con juicios políticos para la destitución o renuncias de hasta ocho presidentes desde el 2018.

"Perú enfrenta un momento crítico y tenemos dos opciones, o hacemos ‌algo ahora para arreglar nuestro país o repetimos la receta que ya fracasó en ​el 2021", dijo Keiko en referencia al gobierno del ​aliado de Sánchez, el expresidente Castillo.

Quienes están cerca de Keiko Fujimori dicen que su enfoque sobre la política difiere del de su padre, que era escéptico con los partidos y no tenía un agrupación de apoyo estable.

Keiko "es pragmática cuando hay que resolver problemas, pero apuesta mucho más por generar una estructura y una organización política muy seria y formal", manifestó Galarreta.

La candidata, que estudió administración ​de empresas en las universidades de Nueva York y de Boston, incursionó en ‌la política activa en 2006, cuando fue elegida legisladora con la más alta votación en la historia del país.

Galarreta contó que visitaba frecuentemente a Keiko Fujimori cuando ella estaba bajo ​las rejas, donde aprendió a ser más sensible y acercarse a su familia, y hasta apreciar a los gatos que espantaban a las ratas que había en prisión. "Les agarró ​cariño. No le gustaban, ahora tiene cuatro" en su casa, señaló.

(Reporte de Marco Aquino, Editado por Juana Casas )

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