Inmenso dolor de un pueblo que despidió los restos de la nena asesinada
La muerte de Judith Claudia Palma marcará un antes y un después en la vida de joaquin V. González. Dolor, rabia e impotencia, acentuados en cada uno de los rostros que acompañaron los restos de la nena asesinada, cuyo cuerpo fue encontrado el domingo por la tarde en un baldío, a 50 metros donde fue vista por última vez.
Un pueblo unido por el dolor, que ahora solo espera que se haga justicia. Miles de almas marchando junto a Judith y pidiendo a Dios para que esto no nos ocura nunca más.