El 23 de septiembre se conmemoró un año más de la peor tragedia náutica de Salta ocurrida en 1990, en donde 18 de las víctimas eran niños de entre 4 y 13 años que no sabían nadar. La víctima 19 fue Felipe Parada (34), quien estaba en la orilla y se arrojó tratando de salvar a su hijo y a los demás niños. Alcanzó a rescatar solo a uno y lo arrastró hasta la orilla dejándolo salvaguardado. Cuando regresó al bote, desapareció. Felipe no sabía nadar. Luego Matías “Kiko” Martínez (44) quien había llevado los chicos a pasear a esa laguna, se suicidó al ver la desgracia de los niños muertos.