Así lo expresó en nuestro medio, el candidato a concejal por Unión por Salta, Federico Maigua. Además, dejó su mensaje a la comunidad, de cara a las elecciones generales provinciales del próximo domingo 10 de noviembre.
Sobre su visión de la realidad de nuestra ciudad,
Maigua manifestó: el problema que tiene
Joaquín V. González es el índice de pobreza que constituye el
60%, expresado en varias oportunidades por algunos funcionarios municipales. Partiendo de esa gravedad estatal, son muchísimos los temas que de allí se desprenden y nos generan a nosotros una gran preocupación por tratar de cambiar esta realidad.
Esta es una ciudad que no brinda muchas oportunidades en general, puede que sí en el sector privado empresarial, pero no tanto a los sectores medios y mucho menos a los más humildes.
Cuando estas situaciones perduran, entonces el círculo de la pobreza crece y se complejiza afectando a toda la comunidad en mayor o menor medida, conduciendo a la mayoría de las personas sin un trabajo digno, a recurrir a la municipalidad como organismo contenedor de cada necesidad de los vecinos y vecinas.
De esta manera, a través de la asistencia del estado mediante los beneficios obtenidos en justo derecho por los ciudadanos, se va conformando una enorme red de votos cautivos, y los que no son captados de esta forma por los gobernantes de turno, se compran mediante la entrega de bolsones, chapas y dinero a cambio del voto. Eso es lo más miserable de la vieja política, que aflora en tiempos electorales como los que hemos vivido estos tres últimos meses aquí en Joaquín V. González, y que no genera otra cosa que la denigración misma de la dignidad humana. Esto es lo que nosotros vemos en las dos estructuras partidarias más importantes que habitan entre nosotros, tanto la que lleva a Marcelo Paz como a Betina Navarro como candidatos a diputados por Anta.
El candidato a concejal también se refirió a la política provincial cuando manifestó: a nivel provincial, nos quieren hacer creer que tenemos que elegir entre
Urtubey y
Romero, cuando en realidad, uno es la continuación del otro. Y a nivel local pasa lo mismo, quieren hacernos creer que hay que elegir entre
Juanilo Aguirre y
Gerardo Orellana cuando en realidad ambos se han ocupado estos años de consolidar la idea de que la política es un bolsón por un voto, o sembrando el terror mintiendo que si pierden las elecciones se les caen los planes sociales.
Finalmente,
Maigua dejó su mensaje para los vecinos gonzaleños cuando refirió: contra todo eso luchamos nosotros desde
UNION por Salta - Libres del Sur. Queremos una ciudad que brinde oportunidades a todos y todas por igual, una ciudad donde no gobiernen ni legislen más aquellos que han convertido a la política en mala palabra y hacen de ella una empresa familiar donde se pasan cargos dentro de un clan como si se pasaran acciones en la bolsa de comercio. Nosotros asumimos la política como una herramienta de transformación social, por eso nuestra labor en los merenderos, en la educación popular, en los talleres educativos, en la capacitación laboral, en el impulso de centros vecinales, en la promoción del empleo, en la inclusión de los jóvenes en el arte y el deporte, en las charlas de profesionales de la salud, en los talleres sobre violencia de género, en la lucha contra las adicciones, en herramientas participativas como el
Índice Barrial de Precios, en el apoyo escolar para todas las edades, en fin, en cada actividad y proyecto tendiente a demostrar que hay otra mirada de la política, nuestra visión, que no constituye otro objetivo que el de la liberación, para que cada vecino y vecina no tenga que sentirse rehén de aquellos comerciantes de la política cada vez que haya elecciones. No queremos más el voto extorsivo, por el contrario, nosotros queremos el voto esperanza.
También por eso es que a todas las personas de
Joaquín V. González les pedimos que este domingo 10 de noviembre deposite su confianza en nosotros, desde acá, desde una posición de centro izquierda las estamos esperando para comenzar a caminar todos juntos, como pueblo y no como súbditos, concluyó.