La profesora María de los Ángeles Juárez estuvo en el programa radial VÍA BUENA, y allí se refirió a la violencia familiar, violencia doméstica, maltrato infantil, trauma psicológico y víctimas de estos flagelos que irrumpen y se desarrollan en nuestra sociedad.
Las mujeres y los niños son las principales víctimas que sufren la violencia doméstica o familiar. El objetivo de entrevistas como estas, es el de señalar la gravedad de las repercusiones que supone para los hijos de hogares violentos el haber sido víctima o testigo del maltrato familiar, haciendo especial hincapié en el aspecto traumático de tal experiencia y en las líneas básicas a seguir en la intervención y prevención de comportamientos violentos en estos menores.
En la nota María Juárez habló de la mujer que fuera asesinada por su pareja en el barrio San Antonio. En ese hecho el concubino había hecho parecer como que María Fátima del Carmen Albornoz se habría ahorcado. Después fue detenido luego de que el juzgado interviniente lo implicara directamente por la muerte de su pareja.
También se refirió a Elizabeth Ocaranza, una joven que fuera atacada con una maza
por su ex pareja, quien le produjo fractura de cráneo. Afortunadamente esta mujer se está recuperando lentamente de las lesiones, aunque en un principio su estado fue desesperante, ya que pelaba entre la vida y la muerte según los médicos que la atendieron.
Finalmente, María Juárez recordó a la niña Claudia Judith Palma, quien fuera víctima de un aberrante homicidio ocurrido el 18 de mayo de 2013 en nuestra ciudad de Joaquín V. González. Por este hecho serán juzgados desde el 19 al 30 de mayo, Ramón Alberto Leiva, Rubén Sixto Soria y José Ramón Insaurralde, quienes están procesados como presuntos responsables de los delitos de abuso sexual con acceso carnal y homicidio agravado en concurso real.
Sobre Judith, la profesora expresó: ella era una niña y le arrebataron el derecho de vivir, de crecer; el derecho de llegar a ser una hermosa mujer con proyectos de vida y fue asesinada de una manera salvaje y brutal. Este hecho nos ha golpeado socialmente y también culturalmente porque no solo fue violación, sino que también hubo previamente un secuestro de la pequeña Judith. Posteriormente, estos salvajes cometieron la violación seguida de muerte. Para los gonzaleños, esto fue un duro golpe al corazón, que hoy nos lleva a decir ¡NUNCA MÁS!.
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