Una de las dos armas secuestradas a Javier Hernán Pino, el entrerriano de 26 años detenido por el crimen de Ariel Ríos, fue usada para asesinar al empleado de la estación de servicio de El Galpón y también en el doble asesinato de dos hermanos en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe.
La sospecha que existía en torno a este homicida fue confirmada a través de una pericia realizada en los últimos días en el
Cuerpo de Investigaciones Fiscales, donde los peritos realizaron las pruebas de cotejo con una serie de vainas que un perito comisionado por el fiscal penal,
Florentino Malaponte de
Santa Fe, trajo a
Salta.
Los peritos del
CIF realizaron los disparos de prueba con las dos armas secuestradas a
Pino, tras lo cual cotejaron los casquillos con las vainas secuestradas en la escena del doble crimen de
Santa Fe, que tuvo como víctimas a los hermanos
Javier y
Agustina Ponisio.Para esta pericia, los expertos del
CIF se valieron de un microscopio comparador balístico de origen alemán, cuya precisión permitió establecer que el arma utilizada para matar a Ríos, también fue utilizada en el asesinato de los hermanos
Ponisio, el 16 de octubre pasado.
De esta manera, la situación procesal de
Pino, quien confesó el asesinato de Ríos, ocurrido el 13 de julio pasado en la estación de servicio ubicada en el acceso a la localidad de
El Galpón, donde el homicida llegó junto a su padre, según su declaración, en busca de explorar algunas de las rutas de oro jesuita de la zona.
Pino, en una confesión por escrito, reconoció que mató a
Ríos, aunque sostuvo que solo quiso asaltarlo, pero al forcejear el arma se disparó y el proyectil le dio en la cabeza al playero, a quien luego le robó una suma estimada en
48 mil pesos y huyó.
A fines de octubre, Pino fue finalmente capturado a instancia de un pedido del fiscal penal de
Metán, Sergio Castellanos, quien coordinó el operativo junto a la policía tras conocerse que el asesino se hallaba en la capital de
Santiago del Estero, donde fue detenido.
Posteriormente, tras ser trasladado a esta provincia,
Pino confesó el crimen de Ríos ante el fiscal
Castellanos mediante un escrito en el que sostuvo que buscaba el dinero para sacar de la prisión a su padre, como así también trató de despegarse del doble crimen de los hermanos
Ponisio, de 26 y 28 años.
En los últimos días, sin embargo, los peritos del
CIF, al realizar la pericia balística de las armas secuestradas al entrerriano, medida solicitada por la fiscalía, se pudo verificar no solo su vinculación con el asesinato de
Ríos, sino también con el de los hermanos
Ponisio.
Un sicario muy peligrosoSegún lo trascendido, Pino, en realidad se trataría de un sicario muy peligroso, pues no estaría implicado únicamente en los crímenes de Ríos y los hermanos
Ponisio, sino que sospechan en su cuenta personal se encontraría también el asesinato de miembros de una fuerza nacional de la zona norte del país. Los movimientos que realizó, las armas secuestradas, calibre 9 milímetros, y con silenciador, documentación y otras pruebas que se ciernen sobre este homicida, son ahora investigados a fondo a fin de establecer su vínculo con otros crímenes ocurridos en el norte del país.
Fuente:Nuevo Diario