Argentina y España: más ‘Finalissima' que nunca, por el título mundial

2026-07-17 21:11:29 - ARGENTINA

En la antesala de la Copa del Mundo, Argentina y España iban a jugar un esperado partido entre los campeones continentales de las únicas dos confederaciones de la FIFA que han acaparado los títulos desde aquel primer torneo en Uruguay 1930.

'La Finalissima', apodada así desde el partido que Argentina le ganó 3-0 a Italia en 2022 en Wembley, Londres, estaba lista para albergar a fines de marzo al defensor del título mundial y bicampeón de la Copa América frente al monarca europeo. Pero estalló la guerra entre Estados Unidos e Irán, y Qatar desistió de ser la sede. Los problemas de fechas y sedes opcionales para reprogramar el partido en un calendario ya de por sí ajustado conspiraron para llevarla a cabo.

Unos meses después, Nueva Jersey finalmente podrá albergarla, pero por un premio mucho mayor: el título mundial, en la que curiosamente será la primera final entre equipos de habla hispana desde aquella primera edición de 1930 entre el anfitrión y eventual campeón Uruguay y su vecino Argentina.

La tres veces campeona Argentina (1978, 1986 y 2022), que jugará su séptima final desde entonces, tratará de convertirse en apenas el tercer país en ganar títulos consecutivos, una hazaña sólo lograda por Italia en 1934 y 1938, y Brasil en 1958 y 1962. España, por el otro lado, estará en la final por segunda vez en su historia luego de alcanzar su primera corona en Sudáfrica 2010.

Además, este atractivo partido entre dos equipos que llegan invictos presenta un interesante duelo generacional de un genio que ya está llegando al final de su reinado y uno de sus príncipes, el más firme de sus herederos, que se encuentra ahora ante la gran posibilidad de destronarlo ante los ojos de todo el mundo.

Por ahora, por lo visto hasta en el torneo, un veterano Lionel Messi, de él hablamos obviamente, ha sido un factor mucho más decisivo para Argentina que el joven Lamine Yamal para España. Curiosamente ambos brillaron como adolescentes para el mismo club, juegan en la misma posición y el más chico, de apenas 19 años, creció idolatrando a Messi, 20 años mayor.

Los dos, además, juegan con la impronta del Barcelona, donde fueron formados desde pequeños en la rica cantera de La Masía, y si bien pueden jugar por todo el frente de ataque, donde más hacen daño es recostándose sobre la punta derecha para encarar hacia adentro y rematar con su perfil zurdo. Si uno repasa jugadas y movimientos, han anotado goles casi calcados.

Además de las máximas estrellas, otro choque muy interesante será el de los directores técnicos. Cuando Lionel Scaloni se retiró como jugador, formó familia en España y se quedó a vivir en ese país. Fue allí donde hizo el curso de entrenador, y quien lo impartió fue nada más ni nada menos que Luis De la Fuente. Ahora, el destino vuelve a reencontrar al estudiante y al maestro, que chocarán en el partido más importante, una final de la Copa del Mundo.

"Además de haber sido mi profe en el curso de entrenador yo tenía una particular relación con él porque me gustaba su cercanía", dijo Scaloni sobre De la Fuente luego de la victoria ante Inglaterra. "Recuerdo en Qatar, después de un foro de entrenadores cuando ya éramos campeones del mundo, tuvimos una linda charla y hablamos cosas que yo creo que él le han servido y no es por ser arrogante, sino que lo digo en el buen sentido, y que ha llevado a cabo en su selección de una manera brillante".

De la Fuente, de 65 años, llenó de elogios el trabajo de Scaloni al frente de la selección argentina y recordó como un alumno aplicado al joven entrenador de 48 años que increíblemente aún ni siquiera ha estado a cargo de un equipo de club.

"Lionel era un alumno muy aplicado, con mucha actitud e interés", recordó De la Fuente con cariño. "Tenía el toque de alguien que decididamente quiere crecer. Haber sido su profesor es un orgullo".

BAJO LA LUPA: Argentina, en una nueva final con la estirpe del campeón.

Similitudes, contrastes y posible 'último baile'

Si bien hay muchas similitudes entre el juego que han mamado Messi y Yamal en La Masía o que Scaloni aprendió de De la Fuente, dentro de un estilo parecido de posesión del balón también hay matices que han hecho a Argentina y España, primera y segunda del ranking de la FIFA respectivamente, equipos muy diferentes en este torneo.

Argentina ha ganado su grupo en la primera fase casi sin despeinarse (triunfos de 3-0 sobre Argelia, 2-0 a Austria y 3-1 a Jordania), mientras que España ha ido de menor a mayor después de un complicado debut en su empate sin goles contra Cabo Verde para luego golear a Arabia Saudita 4-0 y cerrar con un ajustado triunfo de 1-0 sobre  Uruguay, que también le permitió avanzar en el primer lugar de su grupo.

Ya en los partidos de eliminatoria directa, la historia fue muy distinta. Argentina sufrió para ir superando una etapa tras otra con victorias sobre el sorprendente Cabo Verde por 3-2 en tiempo de prórroga, Egipto por el mismo marcador, Suiza 3-1 en otra prórroga e Inglaterra por 2-1 el miércoles pasado en Atlanta, Georgia.

Dependió en demasía de los trucos que aún guarda un veterano mago como Messi, aún con 39 años de edad, y caminó varias veces al borde del precipicio. Su juego quizás no fluye tanto como el equipo que ganó el título en Qatar hace poco menos de cuatro años o del que ganó con autoridad la eliminatoria sudamericana para llegar a este Mundial. Pero su orgullo, su estirpe y su corazón están intactos, y eso es lo que lo hace muy peligroso.

Ha reaccionado ante la adversidad al borde de la eliminación en sus infartantes partidos frente a Egipto e Inglaterra, y cuando más lo necesita aflora la garra característica de sus jugadores para acompañar a Messi, quien acumula 8 goles como máximo artillero del torneo (junto al francés Kylian Mbappé) y cuatro asistencias (una menos que el líder en ese rubro, el también francés Michael Olise). Además, el capitán, en su sexta cita mundialista ininterrumpida desde que debutó como un adolescente en Alemania 2006, extendió las marcas históricas de más goles (21), más partidos (30) y más minutos (2.845). Esta final muy posiblemente marque la gran despedida de la Copa del Mundo para Messi, quien ya ganó ocho veces el Ballon de Oro al mejor futbolista, otro récord.

A diferencia de Argentina, España tiene quizás menos dependencia de sus individualidades y se apoya más en el juego colectivo, como quedó muy bien demostrado en el merecido triunfo 2-0 del martes en Arlington, Texas, frente a Francia en la otra semifinal. En su camino de playoffs también superó a todos sus otros rivales europeos: Austria (3-0), Portugal (1-0) y Bélgica (2-1), antes de eliminar a la favorita Francia.

Quizás su faceta más sorprendente en este torneo sea la seguridad defensiva. Su portero Unai Simón ha recibido un solo gol en siete partidos: impresionante.

Argentina, por el otro lado, es el equipo que más goles anotó en el torneo, con 19 (España está cuarta en esa lista con 13), pero a pesar de ser prolífica en el ataque no le será nada fácil llegar con peligro hasta la portería de Simón si es que España se adueña de la pelota, como ocurrió ante Francia, con su director de orquesta, el capitán Rodri, dictando los tiempos del juego.

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Las dudas y posibles formaciones

Como es habitual, Scaloni no ha anticipado la formación de su equipo, que aún mantiene la base del plantel campeón en Qatar, y se la reservará hasta último momento después de anunciarla a los propios jugadores, pero de acuerdo a las últimas novedades las únicas dudas estarían relacionadas con el lateral derecho y el mediocampo.

Así saldría de entrada con Emiliano Martínez en la portería; Gonzalo Montiel o Nahuel Molina en el lateral derecho, Cristian Romero y Lisandro Martínez en el centro de la zaga y Nicolás Tagliafico en el lateral izquierdo de la defensa. En el mediocampo, si está en buenas condiciones físicas Leandro Paredes estaría en la contención, rodeado por Giuliano Simeone,  Enzo Fernández y Nicolás González o Rodrigo De Paul. Y en la delantera, Messi será acompañado por Julián Álvarez.

Por el lado de España, De la Fuente disipó el jueves las dudas por molestias físicas que arrastran Yamal, por una lesión muscular en su pierna izquierda, y el defensor Pedro Porro, quien viene de anotar uno de los dos goles del triunfo sobre Francia.

Por consiguiente España, que mantiene la base del equipo que ganó la Eurocopa en 2024, saldría con Simón en la portería; Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella en una defensa de cuatro hombres; Rodri en la contención con Fabián Ruiz cerca de él en el mediocampo, Yamal recostado sobre la punta derecha, Dani Olmo como enlace y Álex Baena sobre la izquierda, con Mikel Oyarzabal, quien marcó el otro gol contra Francia con un tiro penal, como referente de ataque.

Esta final, además volverá a dirimir el viejo choque entre Sudamérica y Europa, confederaciones de la FIFA que han acaparado todos los títulos: Brasil (5), Argentina (3) y Uruguay (2) han ganado por Sudamérica, mientras que los europeos acumulan sus coronas con Alemania (4), Italia (4), Francia (2), Inglaterra (1) y España (1). 

El partido se jugará en East Rutherford, Nueva Jersey, desde las 3 p.m. (las 2 p.m. de Texas), bajo la dirección del árbitro esloveno Slavko Vinčić, quien será asistido en las bandas por sus compatriotas Tomaž Klančnik y Andraž Kovačič. Vinčić, de 46 años, tiene dos curiosidades de cara a este encuentro: fue el árbitro del único partido que Argentina perdió en el Mundial de Qatar (1-2 en su debut ante Arabia Saudita, con dos goles anulados), además de que España, más acostumbrada a él por pertenecer ambos a la UEFA, está invicta bajo su dirección.

Germán Fernández-Moores es el editor de La Voz de Houston, el semanario en español del Houston Chronicle. Puedes contactarlo en german.fernandez-moores@houstonchronicle.com.

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