Un jornalero de 38 años se suicidó ayer de un disparo en la boca luego de balear en la cabeza a una prima de su exmujer, en un confuso hecho ocurrido en el macrocentro de San José de Metán.
El autor del ataque fue identificado por la Policía como Manuel Naranjo, quien tenía antecedentes por violencia familiar y se encontraba separado desde hacía dos meses de Raquel Fernández. Fruto de esa relación, tuvieron dos hijos varones que son menores de edad.
Naranjo la golpeaba y la tenía amenazada. El 10 de abril pasado él quemó la casa en la que vivían en la calle La Paz al 50, junto con la ropa de ella y de los chicos. Ella lo denunció y por eso estuvo preso, contaron ayer a El Tribuno los familiares de Fernández.
La relación estaba destruida y afrontaban una conflictiva separación. La mujer vivía atemorizada porque él la perseguía, por lo que decidió irse a vivir a casa de unos parientes, junto con los chicos.
Había custodia
Fernández se encontraba en la casa de su prima, Claudia Alejandra Díaz, de 36 años, ubicada en la calle Arenales 498, cuando se desencadenó la tragedia. Allí, dos policías estaban custodiando el inmueble por prevención, debido a las denuncias que pesaban sobre el hombre.
Pero además su misión era evitar una tragedia, ya que una denuncia realizada ante las autoridades policiales el viernes por la noche indicaba que Naranjo le había robado al productor lechero Héctor Capuzzelo un revólver calibre 32 que este siempre guardaba en su camioneta.
Las autoridades temían que algo malo pudiera ocurrir. Por ello distintas divisiones de la fuerza buscaron durante toda la noche al sospechoso, aunque no lo hallaron.
Testigo indicaron que alrededor de las 11.45 de la mañana de ayer, Naranjo llegó a la casa de Díaz.
Los dos policías no estaban ubicados en la puerta del inmueble, sino que se habían desplazado unos metros hasta la esquina de calle Jujuy.
Cuando vieron al hombre, le dieron la voz de alto y trataron de detenerlo, pero Naranjo, que llevaba el arma oculta, no acató la orden e ingresó a la casa por una ventana.
Al parecer no aceptaba la separación, por lo que habría ido decidido a asesinar a su expareja Raquel Fernández. Se sospecha que una vez adentro Claudia Díaz intervino en la situación, discutió en el living con el sujeto e intentó llamar a la Policía desde su teléfono celular. Fue entonces cuando Naranjo efectuó un disparo que le impactó en la cabeza, en el lado derecho de la frente, y la dejó moribunda.
Luego el hombre, que trabajaba como jornalero, acabó con su vida instantáneamente al pegarse un tiro en la boca.
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Mientras la tragedia se desarrollaba dentro, los custodios intentaban derribar la puerta de acceso, pero ya era demasiado tarde.
Raquel Fernández resultó ilesa porque se fue hacia otra área de la casa, para proteger a sus chicos, aunque quedó en estado de choque. Su prima habría tratado de impedir que Naranjo revisara la casa y tampoco le había revelado al hombre dónde estaba su familia.
El hecho causó gran alarma entre los vecinos que escucharon los gritos y se amontonaron en la esquina de las calles Jujuy y Arenales. Las arterias fueron cortadas a causa del operativo. Minutos más tarde, arribaron efectivos de la comisaría 30, la Unidad Regional 3, la Brigada de Investigaciones, Criminalística y Bomberos que llevaron el cuerpo de Naranjo a la morgue local.
La mujer herida fue traída a Salta, extremadamente delicada
Tras recibir el impacto a corta distancia, Claudia Díaz quedó tendida en el piso y luego fue trasladada de urgencia en una ambulancia hacia el hospital del Carmen de Metán, donde la asistieron. Debido a la gravedad de su estado fue derivada al hospital San Bernardo. Al cierre de esta edición, continuaba grave.
La mujer vive en el inmueble junto a su esposo y sus cuatro hijos menores, entre ellos dos mellizas.
Luego del trágico desenlace, algunos familiares de Fernández cuestionaron el accionar de los policías que estaban en inmediaciones de la casa para custodiarla. Argumentaron que no pudieron impedir el ingreso de Naranjo.
Los vecinos dicen que estaban en la esquina distraídos y que por eso no hicieron nada, indicaron.
Las autoridades policiales de Metán no quisieron hacer declaraciones al respecto, generando un hermetismo en torno a la intervención de los custodios que estaban en el lugar.
Sin embargo, trascendidos sostuvieron que los efectivos actuaron adecuadamente y que estaban parados en la esquina de las calles Jujuy y Arenales, cerca de la puerta del inmueble: aparentemente se ubicaron allí para tener una buena visibilidad de toda el área y las inmediaciones del inmueble.
En el caso interviene el juez de Instrucción Formal 1 de Metán, Mario Teseyra.
Fuente: Diario El Tribuno
En Metán, un jornalero baleó en la cabeza a la prima de su exmujer y se suicidó
muerta
Manuel Naranjo fue a buscar armado a su ex, pero hirió de gravedad a Claudia Díaz y luego se disparó en la boca. Usó un revólver que había sido denunciado como robado y burló a dos policías encargados de custodiar la casa.