Por la muerte de un hombre de Piquete Cabado, denuncian a médico

- FIESTAS PATRONALES

Por la muerte de un hombre de Piquete Cabado, denuncian a médico
Por la muerte de un hombre de Piquete Cabado, denuncian a médico

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La inesperada muerte de un hombre de 75 años, identificado como Félix Alberto Almada, provocó una denuncia de parte de sus familiares contra uno de los médicos que lo atendió, de nombre Adrián Luna. Almada vivía junto a su mujer en Piquete Cabado y comenzó con dolores estomacales el lunes 12 de septiembre.

Según contaron Vilma Almada, hija del fallecido, e Hilda Belardes (63), su viuda, el hombre no recibió las atenciones necesarias acordes a la gravedad de su situación y, según denunciaron ante la Fiscalía Penal, Civil, Comercial y del Trabajo de Metán, esa carencia resultó en su muerte. Internado y derivado “Estaba duro de vientre esos días”, indicaron sus familiares, quienes le suministraron una dosis pequeña de laxante.Como los dolores no cesaban, lo llevaron al hospital Esperanza Burgos de Aguirre, de Las Lajitas. Allí ingresó a las 17, aproximadamente, del martes 13, y fue atendido por los médicos de guardia.Fue derivado hacia otro sanatorio de Joaquín V. González. Según consta en la hoja de referencia usada para el traslado, allí no contaban con laboratorio para realizarle los estudios, ni con el personal para brindarle la atención especializada.El hombre ingresó a la clínica Lourdes cerca de las 19 con un cuadro de abdomen agudo, diarrea y líquido frecuente, y siguió internado. Ese cuadro le generaba el dolor abdominal que le hinchó el abdomen y le dieron un calmante. Fue atendido por los médicos de guardia de esa clínica, quienes le dispensaron los tratamientos que creyeron convenientes. Sin embargo unas ocho horas después, cerca de las 3.40 del miércoles 15, en víspera de la procesión del Milagro, el hombre falleció. La causa del decesoSegún indica el acta de defunción, Almada sufrió una muerte súbita, una deshidratación aguda grave que devino en un paro cardiorrespiratorio.Sin embargo, para los familiares fue la falta de atención la que derivó en el deceso.Al respecto la hija del hombre, Vilma Beatriz Almada, señaló que “el médico no lo revisó, lo trató con indiferencia, y lo atendió con apuro. Le supliqué que lo viera detenidamente y me dijo que pidió análisis y ecografías y nada más. Le preguntamos si podía ser una apendicitis, ya que en la clínica de Lajitas nos dijeron eso, pero me contestó que no tenía nada que ver una cosa con la otra. Entonces le dieron un calmante y nada más”. AsistenciaTambién contó que al consultarle sobre el uso del ecógrafo le habría respondido que “solo lo usaban en casos de emergencias”. Vilma Almada luego señaló que “como mi padre seguía igual, a la hora, fui a buscarlo y una enfermera me dijo que estaba en cirugía, pero después hablé en secretaría y me dijeron que se había ido, entonces lo llamaron y regresó”.Finalmente sostuvo: “Mi papá murió en mis brazos. Nada me lo va a devolver, pero nosotros queremos pedir justicia, para que a nadie más le pase lo mismo”.En tanto su madre y viuda del fallecido, Hilda Belardes (65), señaló que “cada vez sentimos más la ausencia. Es muy difícil todo esto, porque murió imprevistamente”. “No tenía un cuadro grave”Por otro lado,  el doctor Adrián Luna contó su perspectiva de los hechos, y recalcó que el paciente no tenía un cuadro grave cuando lo atendió y que su muerte fue súbita.Según recordó el facultativo, “el paciente ingresó con un abdomen agudo y solicité los análisis acorde a la patología, los de rutina, es decir una ecografía y un análisis de sangre, pero no se le efectuaron. Además, le di intervención al médico cirujano de guardia, el doctor Acuña, quien también hizo los mismos pedidos”.Al ser consultado sobre el motivo por el que no se le realizaron estos estudios, indicó que “eso corre por cuenta del servicio encargado”, aunque no se explayó más al respecto. No estaba gravePor otro lado, al referirse a la gravedad del cuadro del hombre, el médico puntualizó que “no era grave”, y agregó que sufrió un deceso de manera imprevista, cuyas causas no pueden ser establecidas, por la condición en que se produce la muerte súbita, es decir, inesperadamente.También señaló que “dimos intervención al seguro y la Justicia decidirá lo que corresponda. Estoy totalmente seguro de que mi accionar fue el correcto”.
 

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