Día de todos los santos

- FIESTAS PATRONALES

Día de todos los santos
Día de todos los santos

santos.bmp" border="0" /> 
El 1 de noviembre la Iglesia Católica celebra la fiesta de todos los santos. Es la gran fiesta de la comunión de los santos del cielo y de la tierra. No estamos solos; estamos rodeados por una gran nube de testigos.

La presencia de los santos está muy latente en la vida de nuestros pueblos. En  nuestra historia personal recordamos con cariño aquella estampita que nos regaló una abuela, un tío también llevamos una medalla, un recuerdo de la Primera Comunión, de la Confirmación. Y al evocar la fiesta patronal de nuestra parroquia, o del pueblo muchos acontecimientos felices se agolpan en la memoria. Estos breves ejemplos dan cuenta de la cercanía de los santos. Y ciertamente son los amigos de Dios, hombres y mujeres que siguiendo a Jesús han dado testimonio del Señor a lo largo de la historia.  Sus vidas son lugares privilegiados del encuentro con Jesucristo.
Muchos han sido canonizados, es decir reconocidos por la Iglesia, constando en su vida las virtudes cristianas en plenitud. De esta manera, conocemos días especiales que se dedican a recordar la memoria del santo, y a pedir su intercesión. Pero en este día también están presentes los no canonizados.
Honrar a los santos.
Los santos son modelos de vida cristiana. Personas que nos indican el camino hacia la verdadera felicidad. Amando a Dios con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas, prolongaron esta experiencia hacia el prójimo, siendo plenamente humanos. Honrar a los santos significa, ante todo, honrar a Dios Padre, el todo Santo. Las personas pueden ser llamadas “santas” en cuanto han sabido imitar la santidad de Dios.
Un poco de historia
Ya en el siglo IV hay constancia de una fiesta colectiva de todos los mártires, celebrada en la Iglesia de Siria. Los bizantinos no se quedaron atrás y “contagiaron” a la Iglesia en Roma. El camino hacia una fiesta universal fue haciéndose, poco a poco, si bien en el siglo VIII esta costumbre había tomado plena carta de naturaleza.Enseña el papa Benedicto XVI: “En todas las épocas de la historia de la Iglesia, en todas las latitudes de la geografía del mundo, hay santos de todas las edades y de todos los estados de vida son rostros concretos de todo pueblo, lengua y nación. Y son muy distintos entre sí…En la comunión de los santos, canonizados y no canonizados, que la Iglesia vive gracias a Cristo en todos sus miembros, nosotros gozamos de su presencia y de su compañía, y cultivamos la firme esperanza de poder imitar su camino y compartir un día la misma vida bienaventurada, la vida eterna.” (13 de abril de 2011, Audiencia General).
En Argentina se aprovecha esta fiesta para celebrar la “Jornada nacional de oración por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus siervos de Dios”. Conmemoración de todos los fieles difuntos
Podemos invocar a nuestros santos patronos y a nuestros santos favoritos, pero también a nuestros parientes difuntos, de quienes pensamos que ya están junto a Dios. Y al contrario, podemos socorrer a nuestros difuntos mediante nuestras oraciones.
El 2 de Noviembre es un día de esperanza animado por las palabras del Señor: “Yo soy la resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque muera vivirá y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” (Jn 11, 25-26).           Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida. Murió por amor a nosotros y resucitó para darnos nueva Vida. Respondemos a su pregunta con las palabras del Credo: “Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”. Nuestros seres queridos que han compartido su muerte también resucitarán. Con esta firme esperanza rezamos por ellos. Una forma especial de oración es pedir la “Indulgencia plenaria” para nuestros hermanos difuntos. Así rogamos al Señor que perdone sus pecados y por su misericordia les permita contemplar su rostro.
A los fieles que visiten el cementerio y oren por los difuntos se les concede indulgencia plenaria (del 1 al 8 de noviembre) aplicable a las almas del Purgatorio.
También se concede indulgencia plenaria el día 2 de noviembre: Visitando una iglesia u oratorio, rezando el Padre nuestro y Credo, confesando, recibiendo la Comunión eucarística y rezando por las intenciones del Papa.
 

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa