En diálogo exclusivo con ZONA SUR, el abogado Pablo Ibáñez relató: junto al Dr. Gareca consideramos que pese a que todavía no están los resultados, la medida fue positiva ya que permitió establecer que Tomi no murió por un paro cardiorespiratorio producido por un traumatismo cervical (que es lo que dice su certificado de defunción), ya que ambos forenses coincidieron en que la columna cervical del niño no estaba dañada. Esperamos los informes de los forenses con ansiedad para ver si se puede determinar cuál fue la verdadera causa de la muerte del menor. Si se ha falsificado el certificado médico, como se comprobó luego de la necropsia, desconfiamos de toda la documentación que ha brindado el Hospital Esperanza Burgos de Aguirre a la causa sobre todo, de la historia clínica del niño que también podría estar falsificada o adulterada, concluyó. AMPLIAREMOS EN NUESTRA EDICIÓN IMPRESA.
Necropsia a Tomi
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La medida se realizó en el cementerio municipal de Las Lajitas y duró aproximadamente dos horas. Participaron la jueza Carolina Poma, la fiscal Ana Inés Salinas, médicos forenses del poder judicial y del ministerio publico. También estuvo presente el Dr. Pablo Ibáñez, abogado de la familia Araya Santillán.