Cientos de mensajes fueron publicados en internet por sus amigos que lo amaban, y valoraban su tesón por seguir luchándole a una larga enfermedad que lo tenía a mal traer. &ldquoCota&rdquo padecía de Leucemia (cáncer a la sangre). Hace 12 años, el 24 de junio de 2.000 le practicaron un trasplante de médula. Su hermano Daniel &ldquoel zurdo&rdquo Leiva, fue quien le donó las células madres para que se efectúe el trasplante, que se realizó con éxito.
En abril del año pasado se reactivó la enfermedad y luego lo derivaron a Buenos Aires, donde recibió 7 sesiones de quimioterapia. Un caso atípico, porque las recaídas en esta enfermedad se dan como mucho, entre los primeros 2 años, y los médicos ya evaluaban la posibilidad de un auto trasplante.
En abril del año pasado se reactivó la enfermedad y luego lo derivaron a Buenos Aires, donde recibió 7 sesiones de quimioterapia. Un caso atípico, porque las recaídas en esta enfermedad se dan como mucho, entre los primeros 2 años, y los médicos ya evaluaban la posibilidad de un auto trasplante. 
Sin embargo, en diciembre le dieron el alta para que venga a pasar las fiestas, porque prácticamente la enfermedad ya no estaba. Un tratamiento realizado dio un buen resultado para él, ya que supuestamente, habían desaparecido las células cancerígenas es decir, ya no estaba la enfermedad. Por tal razón el nuevo trasplante se suspendió. Los médicos estaban tan felices, que hasta lloraron de alegría cuando Sergio regresó a Joaquín V. González. 
Finalmente estuvo internado en el hospital &ldquoEl Cruce&rdquo, inaugurado hace pocos años por el ex presidente Néstor Kirchner. Lamentablemente, el cáncer estaba en su genética y no lo pudieron salvar. Sus restos fueron velados en Antigua Casa Pons, sala ubicada en Sarmiento 96 de Joaquín V. González, y luego sepultados en el Cementerio Parque.  
Tanto sus padres, Irma Luna y Oscar Leiva, como sus hermanos: Leo, Claudia, Daniel, Paulo y María, siempre tendrán en su memoria el recuerdo imborrable que Sergio dejó con su ternura y voluntad por vivir.
Sergio &ldquoCota&rdquo Leiva quedará en nuestro recuerdo como un ejemplo de persona, un optimista de la vida, un joven con corazón de hierro y sonrisa franca. Un chango muy especial, sencillo, cariñoso y alegre.