Una mirada inquisitorial sobre Domingo de Guzmán

- FIESTAS PATRONALES

Una mirada inquisitorial sobre Domingo de Guzmán
Una mirada inquisitorial sobre Domingo de Guzmán

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Esto que usted va a leer a continuación puede que despierte críticas, dolor, odio, o simplemente los lleve a la reflexión. Lo rescatamos de nuestra página de comentarios, y no tiene desperdicio. Fue escrito por el gauchito curioso.

La ciudad de Joaquín V. González vive com mucha alegría y devoción sus Fiestas Patronales en Honor a Santo Domingo de Guzmán.

Pero, ¿qué se sabe de él?. Diría poco y nada, salvo los escasos datos biográficos que la Iglesia y algunos medios conservadores suelen repetir hasta al cansancio.También es honesto expresar que tampoco existe un clamor popular por conocer y profundizar sobre aspectos muy polémicos de su vida pública.

Por ejemplo la participación de él y su orden en la Inquisición.

Institución judicial creada por el pontificado en la Edad Media, con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía.

A raiz de su accionar fueron perseguidos, torturados y asesinados miles de personas, tanto en Europa como en América, que cometían, según ellos, la blasfemia de cuestionar algunos dogmas impuestos por la Iglesia Romana.

 

Sin pretender desarrollar la historia de esta organización criminal ni esbozar un juicio histórico al respecto, sólo me interesa plantear la inquietud de el flor de SANTO que tenemos los gonzaleños. Y sugerir lo siguiente:

I) Identificar y darle un par de coscorrones a quienes eligieron a Domingo de Guzmán como Santo Patrono de este pueblo. Una perlita: narra la leyenda que lo escogieron porque era el más grande de las imagenes.¡Plop!

II) Enviar una carta de protesta a las autoridades (civiles y eclesiásticas) para que envíen de inmediato un santo sin prontuario. ¡Así de paso nos salvamos del frio de Agosto!.

III) Si esto es imposible, por lo menos podríamos mencionar solamente a San Cayetano, y esto por dos razones: primero porque pertenece a mi barrio, y segundo, carece (eso pensamos) de un pasado turbio.

Para finalizar nos despachamos con esto: "Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetir los mismos errores. Si minimizamoslos hechos históricos que nos desfavorecen y enseñamos sólo aquellos que convienen a nuestros intereses y a nuestras creencias, no aprendemos y no crecemos como nación. Los dirigentes cometen los mismos errores y los ciudadanos vuelven a sufrir una y otra vez las m¡smas injusticias".


 

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