
Al parecer, el acoplado que estaba estacionado a un costado de la avenida pertenecería al empresario Alberto Podesta.

En el 2.008 veíamos al regador municipal averiado en distintos sectores de la ciudad. Y le comentamos en ese momento a Juan Carlos Cabral (Secretario de Hacienda), que nos llamaba la atención que no consideren esa cuestión como importante, teniendo en cuenta los mínimos costos que debían esgrimir para tener un regador en buen estado. Para colmo de males, le pintaron una leyenda que dice: ¡Los impuestos vuelven al pueblo! Gestión Dr. Gerardo Orellana. En aquella nota le preguntamos a Cabral: ¿No cree que esa inscripción perjudica la imagen de ésta gestión?, a lo que el funcionario sonriendo (sin demasiados motivos para hacerlo), contestó: Entonces ahora le vamos a poner: Heredado por el intendente Gerardo Orellana. Ja, ja, ja. Lo que pasa es que a veces se rompe, te agarra un fin de semana largo y queda ahí. Pero no es muy costoso repararlo. Es un acoplado en donde está montado el tanque y no tiene un costo significativo arreglarlo.