Dos años sin Milagros, la beba que murió en Las Lajitas por supuesta mala praxis médica

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Dos años sin Milagros, la beba que murió en Las Lajitas por supuesta mala praxis médica
Dos años sin Milagros, la beba que murió en Las Lajitas por supuesta mala praxis médica

El próximo 25 de junio de 2014 Milagros Luján Correas cumpliría 3 años. Pero no podrá festejar porque el 2 de marzo de 2011, cuando tenía tan sólo 6 meses, murió a las 3:10 por negligencia médica, según denuncia penal formulada inmediatamente por sus padres en contra de dos conocidas facultativas del Hospital Esperanza Burgos de Aguirre, de la localidad de Las Lajitas.

El 20 de abril la fiscal penal  Ana Inés Salinas calificó el hecho como Homicidio Culposo. Acusó y requirió la realización de juicio oral y público para juzgar las conductas de las médicas Silvia Gladys Isa y Mónica Cabrera, a quienes los padres de la bebé imputaron como responsables de su  muerte. La causa quedó  radicada en el Juzgado Correccional y de Garantías Nº 1 de Metán, a cargo del juez Sebastián Fucho.

La defensa de las dos médicas acusadas, con invocación de distintos argumentos, solicitó la nulidad del requerimiento de elevación a juicio. Los abogados querellantes Luis Pablo Ibáñez y Roberto Elio Gareca, en representación de los papás de Milagros refutaron todas las manifestaciones realizadas y, cuatro meses después, el juez Fucho rechazó el pedido de nulidad. Los abogados de las imputadas apelaron el fallo y por tal razón, la cuestión fue elevada a una de las salas del Tribunal de Impugnación de la ciudad de Salta, en donde se encuentra sin resolver desde el 18 de junio del año pasado. El juez Fucho, sin razón, demoró casi seis meses en notificar el rechazo de la nulidad a la defensa de las médicas.

La extendida mora judicial en la continuación del proceso provocó angustia en los papás de Milagro, en sus familiares, amigos y vecinos de Las Lajitas, quienes el pasado viernes 28 participaron de la marcha que todos los viernes realizan en Salta familiares de víctimas de delitos no resueltos por la Justicia.

“Pasaron dos años desde el homicidio de Milagros, y su ausencia nos va lacerando, destruyendo, física y mentalmente día a día”, dijo Adriana Paola Ruiz, madre de la bebé, al ser entrevistada por ZONA SUR para conocer el estado de la investigación. “Nuestra hija murió por la demora en ser atendida correctamente por impericia de las doctoras Issa y Cabrera, quienes  diagnosticaron y medicaron equivocadamente su dolencia. Ese error y la demora en tratarla debidamente fueron la causa de que Milagros se nos muriera. Ahora, esta inexplicable lentitud de la Justicia, nos está matando a nosotros. El juez Fucho demoró seis meses en notificar el rechazo del pedido de nulidad y, habiendo ya pasado casi un año desde que la tiene el Tribunal de Impugnación, la causa sigue paralizada.

No queremos venganza, sólo justicia para nuestro bebé: que las médicas sean juzgadas y condenadas. Eso no nos devolverá a nuestra hijita pero seguramente llevará un poco de paz a nuestros corazones, además de impedir que estas médicas continúen ejerciendo y causando nuevos males a la gente”, dijo la acongojada madre con indisimulada angustia y llorando.

Cronología del caso que tuvo un desenlace fatal

Según relato de Adriana Paola Ruiz, el 28 de febrero de 2010 a las siete de la tarde observó que Milagros se había puesto pálida, estaba agitada y tenía dificultades para respirar. Inmediatamente y acompañada por su suegra, Ramona del Valle Díaz, la llevó a la guardia del Hospital Esperanza Burgos de Aguirre, de Las Lajitas, ubicado a pocas cuadras de su domicilio.

Allí le dijeron que la médica de guardia, Mónica Cabrera, atendería a la niñita. Esperaron casi una hora y media y ante la demora de la facultativa, decidieron llevar a Milagros al domicilio de la Dra. Patricia Bottone, quien tras examinarla diagnosticó que presentaba un cuadro de neumonía y que debía ser internada urgentemente en el Hospital. Bottone llamó telefónicamente al hospital y le explicó a la enfermera de guardia que le dijera a la médica Cabrera que la niñita debía ser internada urgentemente y tratada por neumonía.

Luego de otra prolongada espera, la médica de guardia Dra. Cabrera, tras revisar a Milagros diagnosticó que tenía un “bronco-espamo”, afección que no requería internación. Le recetó Paracetamol y Dexametazona –le indicó a la enfermera de guardia que le aplicara “media Dexametazona- afirmando que con esto la niña estaría bien. Que la llevaran a casa y que al día siguiente volviera para que sea revisada por el pediatra del hospital.

Milagros pasó muy mala noche y no se observó mejoría pese a la medicación suministrada. En el hospital le dijeron que tenía turno para las 9.30 del día siguiente (29 de feb rero). En la oportunidad fue atendida por la Dra. Silvia Isa (médica pediatra), quien tras realizarle un examen corporal superficial con estetoscopio y bajalenguas, dijo que la bebé estaba bien, que no tenía nada. La madre de Milagros rogó a la pediatra que la internaran y que le hicieran radiografías y análisis, pero la facultativa se negó  afirmando que “no era necesario porque la niña estaba bien”. “Sin embargo y debido a mi insistencia, la Dra. Isa prescribió análisis de sangre y orina. Tras examinar el resultado, dijo que no se veía nada y que con la medicamentación recetada por la Dra. Mónica Cabrera, con más Eritromicina, que ella le ordenó, manifestó que la llevaran a casa porque se pondría bien”, agregó la mamá.

Al constatar que la bebé empeoraba, el 1 de marzo, a las 8,00 fue llevada nuevamente al hospital, en donde fue atendida por la Dra. Bottone, en consultorio externo. Pidió urgente una radiografía y ordenó su internación. A las 12,00 la Dra. Isa ingresó a la habitación en donde estaba internada la niña y la revisó. En ese instante llegó su abuela con el resultado de los análisis. Al leerlos, la médica expresó: “Ah…Por eso estaba agitada. Está un poquito anémica, pero va a estar bien”, sin brindar más explicaciones. A las 18.00, la bebé estaba muy agitada y quejándose. Se pidió que se llamara urgentemente a la Dra. Isa, pero ésta no concurrió porque estaba atendiendo su consultorio privado. Con desesperación, se llamó a la Dra. Bottone, la que  se comunicó con otra médica del hospital, quien decidió que se derivara a Milagros a un policonsultorio ubicado en Joaquín V. González.

El médico que la atendió diagnostico que la niña tenía neumonía, que estaba cianótica y que –con oxígeno- la internaran urgentemente en el Hospital Oscar H. Costas, de Joaquín V. González. Allí le dijeron que su estado era de suma gravedad. La estabilizaron un poco y la derivaron al Hospital Público Materno Infantil de SaltaEn ambulancia llegaron a las 2,00 al mencionado nosocomio. Fue internada en terapia intensiva y medicada. Pero todo fue en vano: a las 3.10 del 2 de marzo de 2012 y tras 25 minutos de tareas de reanimación, Milagros murió.

¡Justicia para Milli Correa!

Por su parte, la senadora provincial Gabriela Cerrano (Partido Obrero), manifestó en su cuenta de Facebook: “¡Justicia para Milli Correa! La precarización de la salud y de los hospitales se lleva la vida de muchas personas. Los pueblos grandes deberían tener hospitales con terapia intensiva y no depender de una ambulancia. Cuanto más se ajusta en salud, más aumentan las probabilidades de mala praxis.

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