Vecinos aseguran que algunos malvivientes utilizan el cementerio local para encuentros nocturnos, en donde la ingesta de alcohol y el consumo de drogas, se practican habitualmente. 
La madre de la pequeña habló con ZONA SUR y comentó: cuando me aviso el panteonero, vinimos en ese momento y nos dimos con que estaba quebrada la perilla. Abrieron el cajón y supuestamente echaron vino. Como veras, acá todo esta prendido fuego. Se ve que además de prender fuego, vienen  a dormir y a tomar o drogarse. Yo acá encontré cajas de vino, y el mismo panteonero me dijo que son tres hombres y una mujer los que vienen, aunque no tengo idea de quienes puedan ser. Pero el hecho es que dos veces vinimos y el cajón estaba abierto y esta hincado con algo. Yo fui a la policía, y todavía los estoy esperando. En ese momento me atendió una oficial, y me dijo que no sabía que podría hacer ella en esta situación. La mujer policía no tenía ni noción delo que se podía hacer en estos casos. Entonces, me dijo que me viniera a las cuatro de la tarde que ellos iban a venir con el móvil pero nunca vinieron, concluyó la mamá. 
Todo por Yamila
El 25 de febrero de 1998 nacía Yamila Tamara Toledo Corts y nada hacía suponer que a partir de ese momento, la vida de la pequeña estaría asignada por la desgracia de padecer en carne propia los estragos de una enfermedad tan dañina como inexplicable. Yamila padeció un mal neurometabólico que de acuerdo con estudios que se le realizaron el 23 de marzo de 1999. La niña padecía anormalidades bioquímicas compatibles con el diagnostico de la enfermedad de Nieman Pick.
Esta dolencia tiene relación directa con la acumulación de grasas en la médula ósea a partir de ese momento su madre Sonia Marisa Toledo Corts, advierte la gravedad en la salud de su pequeña hija. Desde allí, transita un doloroso peregrinaje por diversos institutos médicos asistenciales de gran prestigio como el hospital de pediatría Profesor Juan Garrahan para agotar las posibilidades de salvar la vida de su hija.
Sin embargo, y luego de todos los intentos posibles por revertir la situación, llegaron a la conclusión que solamente un trasplante de médula ósea, sería capaz de darle continuidad a la vida de la chiquita. Esta intervención debía hacerse en Israel.
En ese momento, un grupo de comunicadores sociales: Pedro Ríos, Omar Adib Dantur y Miguel Navarro, asumieron el compromiso de trabajar para llevar adelante diversas Campañas Solidarias, tendientes a recaudar dinero para costear el viaje a Israel que posibilite la tan ansiada intervención quirúrgica que la niña requería.
Los vecinos gonzaleños soñábamos con la perspectiva de que Yamila viva y se desarrolle, gozando y compartiendo su existencia junto a sus seres queridos. Sin embargo, y muy a pesar nuestro, un 26 de septiembre del año 2000 tuvimos que llevar al cementerio local, los restos de ese angelito de alma pura, dentro de un cajoncito blanco. 
Jamás hubiésemos imaginado por entonces, que casi 14 años después, Yami volvería a ser noticia. Esta vez por culpa de inadaptados que no respetan la memoria de nuestros muertos y menos aún, el intenso dolor de una madre que perdió a su pequeña bebé.
¡Aberrante!: Profanaron la tumba de la pequeña Yamila
Sonia Marisa Toledo Corts (mamá de la niña), denunció en la Comisaría de Joaquín V. González, la profanación de la tumba de su hija Yamila. La beba falleció el 26 de septiembre del año 2000 con solo 2 años y 7 meses de vida. En el lugar, malvivientes abrieron el féretro, arrojaron vino en su interior y prendieron fuego dentro del humilde mausoleo.