Conmovedora despedida a la maestra Marisa Riera por su jubilación

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Conmovedora despedida a la maestra Marisa Riera por su jubilación
Conmovedora despedida a la maestra Marisa Riera por su jubilación

En un emocionante acto llevado a cabo el jueves 3 de julio, homenajearon a María Abigail “Marisa” Riera, por sus años dentro de la labor docente y su paso como maestra de la escuela Luisa Domitila Saravia (Coronel Olleros).

La jornada estuvo llena de recuerdos y emociones. Luego de la apertura del acto, proyectaron un video con imágenes de la vida de esta muy querida y respetada docente. Posteriormente, Marisa recibió el afecto de sus colegas, pero también de alumnos y padres, de los cuales algunos también fueron alumnos de ella. 

Hubo muchos obsequios de alumnos, padres y docentes. Uno de los más significativos fue un precioso anillo otorgado por la institución. Además, una maestra y un grupo de pequeños alumnos, interpretaron con mucha ternura canciones para Marisa. También hubo lugar para las palabras alusivas de la directora del establecimiento educativo, doña Ana Silvia Sarmiento, y de algunos de los invitados al acto. Finalmente, los chicos le regalaron una alegre coreografía que concluyó con las letras de su nombre en medio de cientos de papelitos de colores. 

A pesar de la emoción por la presencia de sus hijos y sus hermanos, Marisa agradeció todo el cariño recibido y expresó. “No se puede explicar con palabras lo que uno siente en este momento. Hoy finaliza una etapa y siento que he cumplido un ciclo en mi carrera docente. Y cada vez que uno termina una etapa hace un análisis y trata de poner en la balanza, todas las cosas buenas y no tan buenas que nos han pasado durante tanto tiempo transcurrido. Y hoy debo decir que en mi caso particular, cuando me tocó hacer ese balance, eran tan pocas las cosas malas que me habían ocurrido, que realmente no incidían para nada en el resultado final. Entonces, yo tengo que ser muy agradecida porque he tenido la suerte y el privilegio, de encontrar en mi camino excelentes maestras y muy bellas personas. Entonces, el combo fue completo. Acá están mis primeras compañeras de trabajo de cuando yo me iniciaba en la docencia: Aidé Prado, Esther Carral, Gladis Sarmiento y María Antonieta Carmona, entre otras. Y es importante contarles que yo comencé a trabajar en la escuela Martín Fierro en el año 1984, sin haberme recibido. Y estas maestras ya gozaban de años de experiencia. Yo tenía la teoría, pero sentía que en el grado a mi me faltaba algo y ellas me lo dieron. Y por eso les agradezco el tiempo que me dedicaron fuera del horario escolar. Me enseñaron a planificar, a hacer las guías didácticas, o a decirme como tenía que enseñar un determinado tema. Por todo esto estoy eternamente agradecida. Porque ustedes han sido la escuela que yo he tenido. Y lo que yo traté de hacer dentro de mis posibilidades, fue darles a los chicos lo mejor de todo lo que yo he recibido. Muchísimas gracias”, concluyó la flamante jubilada. 

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