Estaba en la puerta de mi casa pensando en mi cumpleaños que es mañana y esperando la visita de mi amigo Jesús Rubio, que como cada año llega a su Joaquín V. González natal a pasar sus vacaciones en familia.
Lo miro a la cara y noto en su semblante cierto rictus de desánimo. Lentamente sus ojos se le iban colmando de lágrimas cuando me dijo: Se murió mi padrino, el Lolo Velásquez. Fue crudo y entristecedor a la vez. Una triste tarde en un día de mala noticia.
Lolo fue una gran ser humano, y ciertamente se hizo merecedor del gran cariño que le teníamos todos los que tuvimos la suerte de conocerlo. Realmente fue una dicha estar cerca de él por lo tanto, creo que debemos sentirnos muy dichosos por todos los buenos momentos que pudimos compartir a su lado.
"El gordo era esencialmente un buen amigo, que tenía la virtud de estar presente cuando más lo necesitabas. Además, siempre fue un gran colaborador de las instituciones culturales, sociales y deportivas de nuestra ciudad.
Solo nos resta decirle: ¡hasta luego camarada! Porque los grandes amigos nunca mueren, solo se van por un rato y después vuelven a cada momento con sus bromas, dichos y algunos buenos consejos.
Chau, Lolo querido. Siempre estarás entre nosotros.
Chau, Lolo querido
En la tarde del martes 13 de enero de 2015, falleció José Lolo Velásquez (59), uno de los empresarios y referentes del PRS, más queridos por toda la comunidad de Joaquín V. González y el departamento de Anta. Su deceso ocurrió mientras se hallaba de vacaciones en Carlos Paz (Córdoba), acompañado por su esposa y dos de sus hijas.