Con anterioridad, la policía ya había estado investigando en ese sector para dar con el chapón de ese cajón, aunque no tuvieron éxito. Hace algunas horas estuvimos dialogando con el oficial principal Elías Antonio Cuellar quien nos dijo que no habían realizado ninguna denuncia en la dependencia policial por profanación de tumba o algo similar. LLamó la atención del funcionario que, aunque el chapón parece tener algunos años (debido al deterioro que presenta), el plástico de su interior está puesto hace poco tiempo, lo que hace suponer que lo estaban refacionando. Sin embargo, nadie se explica que hacía en aquel lugar.
Hasta el momento no se sabe nada sobre las circunstancias que rodean al hecho y los pocos que vieron el féretro ya dan rienda suelta a diversas hipótesis. Lo concreto por ahora, es que el enigma se ha instalado.

