El hombre se hallaba buscando leña en la zona del basural en el barrio Nueva Esperanza, en la periferia de la ciudad. De acuerdo a su testimonio, el hallazgo se produjo cerca de las 12 cuando, en medio de los arbustos, divisó una conservadora abandonada y al destaparla se dio con el cadáver, por lo que avisó de inmediato a la Policía.
Precisamente efectivos de la Comisaría 50 recogieron el cuerpo. Lo trasladaron a la morgue del hospital local para la realización de una autopsia. La misma determinó que se trataba de un neonato de sexo femenino con alrededor de 30 semanas de gestación. Nació vivo y fue asesinado por aplastamiento de cráneo.
En el caso trabajan efectivos de la Brigada de Investigaciones 5, a fin de hallar indicios para identificar a los responsables del espantoso hecho de sangre.