El joven que se suicidó en Pizarro lo habría hecho mientras mujer policía intentaba disuadirlo
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El hecho sucedió el domingo pasado a las 17.40, cuando Ariel Santillán (32) por problemas mantenidos con su esposa se descerrajo un disparo con un rifle calibre 22. El arma no estaba identificada ya que no tenía marca. Era un arma vieja, con poco uso, en estado precario. También pudimos conocer detalles de lo sucedido, como el hecho que el proyectil que terminó con la vida de Santillán, era el único que estaba en el cargador. Otro de los datos significativos fue que una agente de la policía (Silvana Arteaga) llegó al lugar porque avisaron que había problemas en la vivienda, se encontró con el hombre que tenía ya el caño del rifle en la boca. En ese momento la funcionaria policial intento convencerlo para que no lo haga, pero el joven (bajo los efectos del alcohol) inmediatamente se disparó delante de ella.
A consecuencia de este angustioso desenlace, uno de los hermanos del extinto, trató de culpar de lo ocurrido a la concubina de su hermano y fue a causarle problemas a su domicilio. Y a pesar que ya había personal policial interviniendo, volvió con un arma y disparó algunos tiros. Inmediatamente fue detenido y demorado por este suceso. Luego recuperó su libertad cuando se tranquilizó de su estado de nervios.
Posteriormente intervino la fiscal correccional Nº 2 de Metán quien dispuso una serie de medidas. Se levantó el cadáver, hubo intervención de criminalística, también documentaron el lugar.
De acuerdo con lo expresado por conocidos de la pareja, hacía algún tiempo que los inconvenientes entre ellos eran comunes. Ellos tenían tres hijos pero aparentemente entre ellos las cosas venían muy mal y el hombre antes de matarse, ya había agredido a su esposa de 28 años.