Un juez con nostalgia de su pago

- FIESTAS PATRONALES

Un juez con nostalgia de su pago
Un juez con nostalgia de su pago

luis

Luis Félix Costas nació en Joaquín V. González, el 1 de diciembre de 1.945. Es hijo del Dr. Oscar H. Costas y de María Pura Moreno. Estudió Abogacía en Universidad Nacional de Tucumán, y aunque en 1.972 se recibió de escribano, un año más tarde lo hizo como abogado. Desde 1.973 trabaja en el Poder Judicial de la provincia de Salta. Actualmente es Juez de Cámara de Apelación Penal. En esta nota le adelantamos un fragmento de lo que usted verá publicado en nuestra edición impresa que saldrá a la venta el 1º de junio.

¿Cuál es su percepción de la justicia que administra?
Es el compromiso con la sociedad, para solucionar sus conflictos. Creo que es mi función y la de todo juez.

¿Por qué a la justicia se la nota lenta y hasta a veces permisiva con el delincuente?
El primer problema está vinculado con el plazo razonable en que la justicia se debe expedir, los déficit (que quizás sea ese el sentido al que apunta la pregunta), obedecen a dos aspectos: uno exógeno que significa que el crecimiento estructural de los órganos que deben atender el servicio de justicia no ha crecido proporcionalmente con el aumento de la población y los índices de litigiosidad social, y el otro es un  problema de eficiencia de los propios órganos de la justicia, y eso ya es culpa nuestra. Esto se da por una excesiva tendencia de burocratización procedimental.

En ese monopolio que usted tiene de juzgar ¿Alguna vez sintió que metió la pata?
Puedo haberme equivocado. La justicia humana no es infalible pero no tiene que tener claudicaciones.

¿Cómo experimenta la política siendo juez?
No interfiere y es completamente ajena a mi función, aunque como ciudadano no se puede ocultar que todo juez tiene sus concepciones políticas, sin referencia partidaria. Yo me siento apolítico aunque no es reservado que provengo de una familia con militancia peronista.

Hace 37 que es juez ¿Alguna vez sintió que su carrera corría riesgos por cuestiones políticas?
No. Yo siempre he trabajado tranquilo, aun cuando se haya interrumpido el orden constitucional. En cada regreso del orden democrático he sido ratificado en mis funciones a instancias de gobiernos de distintos colores políticos.

¿Cuál fue la circunstancia más dura que le toco vivir en su faz personal?
Además de la muerte de mis seres queridos, me tocó vivir una circunstancia amarga también relacionada con la muerte. Cuando yo era juez en Orán tenía una asistente entrañable por su fidelidad, casada y madre de un hijo, tuve que darle la infausta noticia de la muerte del esposo y el hijo, tras un trágico accidente. El hombre era gendarme y volvía de inscribir a su hijo en la universidad, cuando chocaron contra un camión que estaba estacionado en la banquina con hierros salientes, y me dieron intervención en mi rol de juez de turno. Cuando llegué me di cuenta de quienes se trataban las víctimas.

¿Qué siente por Joaquín V. González?
La búsqueda de mi identidad y el encuentro con los verdaderos afectos.


 

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