La peregrinación a Huachanas

- FIESTAS PATRONALES

La peregrinación a Huachanas
La peregrinación a Huachanas

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Conforme los años fueron pasando la devoción a la Virgen de Huachana fue creciendo, alcanzando a reunir numerosos fieles que llegaban desde los departamentos del centro y norte de Santiago del Estero y de las provincias de Salta, Tucumán y Chaco, y de otras partes del país que se animaban a desandar los caminos de tierra y soportar las inclemencias del tiempo, como ser las bajas temperaturas y algunas veces lluvia y viento. En la medida que los caminos fueron mejorando se podía llegar en camiones o camionetas, también se comenzó a ver los primeros peregrinos que llegaban caminado, la mayoría de los departamentos de Copo, Pellegrini, Alberdi, y los salteños habitantes de la zona sur del departamento de Anta, quienes se encargaron de difundir los testimonios de Fe y Milagro que allí se relataba.

Así fue que hace algunos años atrás un reducido grupo integrado por cuatro amigos gonzaleños: Miguel Mundin, Neri Veleizan, José Coronel y Ramón Romero (sigura), animados por la Fe en María de Huachana decidieron peregrinar hasta el Santuario. Cuenta Mundin que por esos días estaba atravesando un momento de mucha aflicción por la enfermedad de su hijita, y a consecuencia de ello sintió en deseo de hacer ese viaje y no lo pensó dos veces. Curiosamente se encontró con Sigura y Veleizán, y le comentó su deseo  los que gustosamente se ofrecieron acompañarlo y mas tarde se sumó Coronel. Del camino por andar y la distancia, nada conocían, pero confiaban  que la Virgencita los guiaría. Con ese convencimiento se aventuraron en aquella caminata cargando sus mochilas con lo necesario para unos cinco días, tiempo que se tarda en llegar al Santuario. Lejos estaba de imaginarse que marcarían el camino para que otros siguieran  su ejemplo de promesa y devoción. Pasaron más de 25 años y la mayoría de los grupos que salen desde Joaquín V. González, continúan realizando el mismo itinerario, el 24 de Julio.

La grutita, es el último lugar de encuentro, y a las 21, se realiza la salida por la ruta 16 hasta El Quebrachal, finalizando la primera jornada en el paraje “Lagunita”. El segundo día comprende el tramo hasta la punta del ripio, es decir, al límite de la provincia de Salta y desde Algarrobal Viejo  ya se camina por territorio de Santiago del Estero. A media tarde se llega en el poblado de Ahiveremos. Al tercer día, la mayoría de los peregrinos  hacen la parara obligada para almorzar en el puesto que se llama Babilonia. Existe allí desde hace muchos años un pozo surgente de agua caliente que se aprovecha para lavarse los pies y en lo posible tomar un buen baño renovador. Más tarde se avanza hasta Santo Domingo. En el cuarto día, a la altura del paraje “Esteco” se deja el camino principal para adentrase por la picada comúnmente se lo conoce como Angostura, tramo que comprende unos 20 kilómetros. A eso del mediodía se arriba al puesto Moradito descanso obligado para comer y reponer energías y emprender el recorrido hasta el último puesto que se llama Manineo. Por el quinto y último día, en los 8 o 10 kilómetros finales se observa una impresiónate cantidad de peregrinos que se juntaron la noche anterior. Se pueden escuchar los rezos y cánticos alusivos a la Virgen acompañados de una nube de polvo que se levanta al cielo. En la entrada principal todos se organizan identificándose con las pecheras, pasacalles, banderas que indican al grupo al que pertenecen o a la procedencia. El repique de las campanas de la capilla, las bombas de estruendo y cohetes, anuncian la llegada de los Peregrinos que (emocionados hasta las lágrimas) ingresan  al santuario que guarda las imágenes de la Virgen tan venerada. Algunos con los pies lastimados otros sostenidos por sus compañeros, pero  agradecidos por haber llegado y poder cumplir  con la promesa.

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