El intendente llegó a la reunión ofuscado, ya que al parecer, no estaba al tanto de la resolución gubernamental. Lo cierto es que en un momento de la discusión se profirieron insultos de todos los calibres, a tal punto que la doctora González (quien estaba al margen de los entredichos), debió salir de la habitación en medio de una crisis nerviosa.
De acuerdo con fuentes informativas, las razones invocadas por los funcionarios del gobierno estarían centradas en el mal funcionamiento del nosocomio, especialmente en lo relacionado con la alta mortalidad infantil. En diálogo exclusivo con Zona Sur, la doctora González explicó sobre este punto: estos índices se dan en cualquier punto de la provincia, y agregó: en realidad, a mi no me dieron ninguna explicación cuando me informaron que otro gerente me reemplazaría, dijo la pediátra.
Uno se pregunta: ¿Cuáles serán las verdaderas razones del gobierno? ¿Por qué se decidió todo en medio de tanto hermetismo?
Cuando le preguntamos si ella pensaba que había detrás una mano negra de la política, González manifestó: Indudablemente. Uno debe estar consciente que todos estos cargos son políticos y obviamente tiene que tener un tinte cercano a la política. Casi exclusivamente, concluyó.
Es lógico suponer que la forma intempestiva en que se dio el despido de la doctora González acarreará algunas complicaciones ¿Cómo trabajará Luna con un municipio que le dé la espalda? ¿Qué pasará con las campañas en contra del Dengue? ¿Cómo se las arreglará el nuevo gerente para contar con anestesistas? Estos son algunos de los tantos interrogantes que nos tendremos que plantear de ahora en más.
Las decisiones del gobierno deben ser respetadas, pero creemos que esto podría haberse hecho de una manera más honorable.