LOS TRES MOSQUETEROS (por Fernando Barros)

El Partido Justicialista local no tiene paz. Después de las reiteradas derrotas a manos del omnímodo alcalde local, a la fuga de dirigentes, al ocaso electoral de quienes fueron sus máximas figuras durante casi 20 años, a la carencia de recursos y podemos continuar enumerando las calamidades que sufre el peronismo, maldiciones propias de las ficciones bíblicas. Además como si todo esto fuera insuficiente, una reducida, autoproclamada y poca representativa mesa de conducción política muestra sus diferencias y hace agua por todas partes.
En los últimos cónclaves partidarios (con asado y tinta roja de por medio) la discusión se centró en torno a las precandidaturas a intendente.
Por ahora los nominados son tres: el futbolista Pipi Albaizeta, el polémico y solitario edil René Fernández, y el inoxidable todo terreno Juanilo Aguirre.
Cada uno expone sus pergaminos (menos uno) y con poco apoyo interno y externo pretenden enfrentar el año que viene a la monstruosa maquinaria municipal. Máquina bien aceitada con planes sociales y otras cosas que no me atrevo a mencionar por carecer de documentación respaldatoria.
Pero esto no es todo, ya que los precandidatos amenazan en voz baja que patearán el tablero si sus apetencias no se cumplen. Sí, son pocos y encima el perfume a traición huele más fuerte que las flores en primavera.
Un atribulado peronista, esos de Perón y Evita, pregunta: ¿Hay más? La respuesta es afirmativa.
Como sucedió en las internas partidarias del 2007, donde el maquiavélico jefe comunal apoyó al ex radical Arturo Cifre, esta vez estaría proyectando a un ex irmista (y hombre de casino) para seguir debilitando a los pejotianos.