
¿Ustedes están encargados de los controles en toda la provincia?
Así es, tenemos a cargo el control vehicular en todo el ámbito provincial. En esta oportunidad estamos apoyando a los municipios que coordinaron labores con sus respectivas direcciones de tránsito. En estos días visitamos la localidad de Joaquín V. González (por requerimiento de la Dirección municipal de Tránsito), con motivo del mes de la seguridad vial, y para finalizar las actividades que ellos han desarrollado, hemos brindado algunas charlas y estamos haciendo controles vehiculares y de alcoholemia sobre ruta nacional Nº 16 y en las calles de la ciudad.
¿Cómo cree que reaccionará la gente?
Nosotros pretendemos que las personas que conducen vehículos tengan la documentación correspondiente y que también posean conciencia cuando transitan por la vía publica.
¿Cuáles son los resultados que notan a partir del trabajo que realizan?
Ha cambiado mucho desde los últimos controles que tuvimos con motivo de las fiestas patronales y en las veces anteriores que vinimos. La gente ya se está acostumbrando a transitar en la vía pública como corresponde. Es cierto que hay algunas excepciones en las cuales la gente se molesta o aducen desconocimiento de la normativa vigente. Otros pretenden que antes de realizar los controles uno le avise. Pero creo que poco a poco vamos a ir alcanzando lo objetivos fundamentales.
¿Qué sensación tiene cuando le dicen que fallaron los controles el 8 de agosto (y madrugada del 9), debido a que los chicos metanenses se mataron después haber estado en los festejos de nuestra ciudad?
Molesta, porque son comentarios equivocados. Yo le aseguro que el procedimiento que hicimos fue correcto, y que ninguno pudo haber evadido el control de alcoholemia mientras estuvimos realizando el operativo. Aunque uno ya está acostumbrado a la crítica, debido a que a nadie le gusta ser controlado.
¿Cree que es eficaz la medida que obliga a tener casco a todo motociclista que va a cargar combustible?
Todo ayuda, aunque para ser realistas, hay que decir que cuando la persona no tiene real conciencia de la importancia de usarlo, irá a cargar combustible con el casco y después lo volverá a dejar en su casa. Lo fundamental es la concientización. Si la sociedad no comprende que el trabajo de seguridad vial es tendiente a salvar vidas y a mejorar el sistema del tránsito, todo es en vano y seguiremos lamentando episodios desagradables muchos de ellos, hasta con la perdida de la vida.

