
Los representantes de la comunidad terapéutica visitaron el predio donde funcionaba la Colonia Nicolás Lozano, y se observó que el lugar cuenta con las características y condiciones que les permitirá desarrollar el programa de recuperación con el que trabajan. En este marco el Ministro Chagra Dib y Cargnello firmaron un acta acuerdo de intensión conjunta, a través de la cual el arzobispado formalizó ante el Ministerio de Salud la solicitud de las gestiones necesarias para que la Provincia haga entrega, en calidad de comodato o préstamo de uso, parte del inmueble denominado Finca Potrero de Linares, con el fin de instalar una Comunidad terapéutica a cargo de la denominada Fazenda de la Esperanza.
"Fazenda de la Esperanza" (Fazenda: granja, hacienda), tiene hogares en 70 ciudades del mundo. En Argentina, más precisamente en Deán Funes (Córdoba) se inauguró en el 2006 la primera Granja de la Esperanza del país. Luego se abrieron dos más en Quilino (Cordoba) y en La Rioja, estando previsto inaugurar dos más próximamente en Concepción y Quilmes. Ahora avanzan las gestiones en Salta.
El representante Regional para Uruguay, Paraguay y Argentina de la fundación Fazenda de la Esperanza, Marcelo Rodriguez, explicó que es una asociación de fieles católicos con base en el carisma de los Franciscanos. Indicó que lleva muchos años trabajando con adictos a los distintos tipos de drogas y alcohol. Las fazendas o granjas funcionan con un grupo de voluntarios, personas solidarias, los cuales se "internan" con los jóvenes en recuperación para ayudarlos en el proceso de rehabilitación.
Cada joven que entra a la granja tiene un tiempo de adaptación al grupo y a las exigencias, y una vez "acomodado", se les facilita herramientas personales para conseguir un trabajo que les posibilite autosustentarse.
La Fazenda de la Esperanza es una comunidad terapéutica de recuperados de los más variados tipos de dependencia. Sin hacer uso de medicamento, su método terapéutico recupera a los jóvenes a través del la convivencia, el trabajo y la espiritualidad, destacó el padre Gamboa, quien destacó que el 80% de las personas tratadas en estas comunidades lograron recuperarse de su adicción.
El éxito obtenido en la recuperación de los jóvenes hizo que la Fazenda de la Esperanza creciera llegando, Brasil, Alemania, Guatemala, Rusia, Argentina, Paraguay, Uruguay, México, Italia, Filipinas y Mozambique.