
Para el equipo quirúrgico del servicio de traumatología de la clínica Virgen de Huachanas, el día 11 de diciembre quedará en sus memorias por haber generado un hecho histórico en nuestra comunidad de Joaquín V. González. Tras la operación de las primeras dos pacientes con esta técnica quirúrgica se abre una puerta para futuros pacientes que antes debían recurrir a otras ciudades para ser tratados por estas afecciones.
Esta técnica quirúrgica permite abordar las cavidades articulares y mirar dentro de ellas. El método comenzó a desarrollarse en Japón y el precursor fue el Dr. Watanabe. En un principio era solo mirar, actualmente este método diagnostico es empleado también como terapéutico y con el uso de instrumental adecuado e incisiones mínimas es posible reparar distintos tipos de lesiones.
La artroscopía de rodilla es uno de los procedimientos más comunes que se realizan. Las lesiones meniscales son las que más frecuentemente son reparadas en esta articulación y con este método. También la Plástica de ligamento cruzado (ruptura de LCA.) La artroscopía de hombro, tobillo, cadera, codo son las que le siguen, pero en realidad ya no se circunscribe el método a las articulaciones sino a otras cavidades reales como por ejemplo los quistes óseos, o cavidades virtuales las que mediante el uso de soluciones liquidas es posibles resecar procesos inflamatorios como bursitis (inflamaciones de bolsas de grasa), sinovitis (inflamaciones de la cobertura de algunos tendones) o liberaciones de atrapamientos nerviosos (síndrome del túnel carpiano).
El avance tecnológico está absolutamente ligado, dado que el perfeccionamiento de los sistemas ópticos, la calidad de la luz, el hecho de haberse adaptado cámaras al sistema óptico que permite al cirujano no ya ver a través de la óptica en forma directa sino tener proyectada la imagen en un monitor de televisión dándole gran comodidad para trabajar, así como la permanente incorporación de nuevo instrumental de menores dimensiones y más preciso de acuerdo al procedimiento a realizar. En la cirugía de articulaciones con incisiones convencionales, a pesar de la extensión que éstas puedan tener es imposible que el cirujano tenga la visión panorámica que obtiene con las ópticas. Esto permite tener un diagnóstico más certero y llevar adelante un procedimiento más exacto. Al hacer innecesarias las grandes incisiones las estructuras que están dentro de la articulación no entran en contacto con el ambiente, por lo tanto conservan su medio habitual y están menos expuestas a la contaminación.
La recuperación es más rápida por haber menor agresión a los tejidos y una cicatrización más rápida que deriva en un postoperatorio más breve y confortable, como también reinserción rápida a sus tareas habituales. Como todo procedimiento médico tiene sus indicaciones precisas y sus limitaciones. Indudablemente los problemas traumáticos de las articulaciones encuentran más beneficios, algunos problemas degenerativos y por envejecimiento articular como la artritis o la artrosis también pueden ser tratados.
El equipo quirúrgico conformado por los Médicos: Rafael Azañero Anaya y Álvaro Combes (Traumatólogos), Claudio Navarro (Anestesista), Rosa Gallo y Alejandra Paz (Instrumentistas), y Elsa Figueroa y Noemí Alderete (Enfermeras Circulares).
