El viernes 24 de diciembre, una lluvia torrencial azotó Joaquín v. González y el resto del departamento de Anta. Las calles colmadas de agua dificultaron la salida de los vecinos para realizar las tradicionales compras navideñas. Tal como se pronosticó desde el servicio meteorológico, esta fue una navidad pasada por agua para el norte del país.
Los productores agropecuarios celebraron la lluvia que les devolvió la tan ansiada calma, y seguramente en la nochebuena brindaron por partida doble. Sin embargo, los jóvenes y no tan jóvenes, que ya tenían planeada la movida pachanguera, tuvieron que darse mañas para contrarrestar las dificultades climáticas y dar rienda suelta a la algarabía festiva de la navidad sobre todo, aquellos que no contaban con medios de movilidad a cuatro ruedas.
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