
En todas las localidades de la provincia se generan largas colas para abastecerse de combustible, las cuales llegan a tres o cuatro cuadras y varias horas de espera. Este no es un fenómeno nuevo, es reiterativo sistemáticamente todos los años debemos hacer la misma nota, lo cual solo bastaría con realizar un copy paste actualizándole solo la fecha.
Algunos opianan que si bien la región acaba de salir de una extorisón empresaria por parte de YPF, que junto con el gobierno simularon un desabastecimiento para justificar la suba irrefrenable de los combustibles, en esta ocasión no es precisamente la petrolera la que desabastece (aunque no es totalmente ajena), sino que existen otros factores exógenos pero de estación que se repiten todos los años y a pesar de ello, todos los años vivimos el mismo problema. Esto trae implícito otra cuestión: la falta de previsión y políticas adecuadas para la provisión de energía de combustibles líquidos.