Ellos también se suman con sus acciones solidarias, a las tantas personas e instituciones que trabajaron y extendieron sus manos solidarias, para ayudar a la gente de Apolinario Saravia y alrededores.
Cabe destacar, que la Unidad Educativa Nº 4846 es la única escuela Wichí de Anta.
El maestro Jorge Manuel Elías, en diálogo con la profesora María Elena Díaz (quien coincidentemente fuera su docente hace como una década atrás), agradeció infinitamente la labor que están haciendo para ayudarles, y le contó: “aquí la naturaleza nos ha golpeado fuerte, hay muchas zonas inundadas pero el agua está bajando en las periferias del pueblo. La gente ha colaborado mucho, ya se entregó ropa, alimentos, agua y pañales. La escuelita en la que yo trabajo está a 7 u 8 kilómetros del pueblo, y es la única escuela Wichí. Es un asentamiento de gente aborigen, matacos le dicen acá. El agua se ha llevado todo hasta el puente. Por eso no entran ambulancias ni policías, y es muy difícil el acceso. Le cuento que esta gente es de muy escasos recursos, ya no son pobres, son indigentes. Sus casas están hechas de plásticos. Con este temporal se les murieron muchos animalitos que tenían ahí. La escuela es todo para ellos es Iglesia, hospital y policía también. Pero hay que decir también que la escuela no tiene servicio básico de luz, ni de cloacas. Muchas veces a la gente no la asisten por ser matacos o Wichís. Ni siquiera tenemos un padrino que nos ayude con las cosas de los chicos. No podemos tener todavía ni un botiquín de primeros auxilios. La gente es muy pobre y recibe poca ayuda”, concluyó el maestro rural.
Ampliaremos.
Fuente: Diario ZONA SUR