"Pretende destruir a Colombia": De la Espriella suspende la transición con el Gobierno de Petro

2026-07-07 15:30:29 - MUNDO

La primera transición de poder en Colombia entre un gobierno saliente de izquierdas y uno entrante de derechas se ha empantanado por acusaciones cruzadas entre los equipos de Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella, al punto que el mandatario entrante ordenó paralizar el proceso.

"Acabo de dar instrucciones al señor vicepresidente electo de la República para que suspenda de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia", escribió De la Espriella en una publicación en X a primera hora del martes 7 de julio.

"No se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante"

De la Espriella justificó que su decisión responde a la necesidad de "proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional".

Horas después del anuncio en X, el presidente electo ofreció más detalles sobre la causa de la suspensión del empalme, en una transmisión en directo en redes sociales. "Petro ha desconocido mi elección y, basado en fantasías, ha dicho que no reconoce mi triunfo y se lo otorga de manera olímpica a (Iván) Cepeda (...) No se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante", señaló el presidente electo de Colombia.

"Se colocarán sillas vacías en espera de que quienes se robaron las elecciones lleguen a entender qué es gobernar"

Petro insistió el lunes 6 de julio en la teoría de "fraude electoral" al afirmar que "Abelardo no ganó las elecciones" y que no reconoce la legitimidad del próximo gobierno que asumirá el 7 de agosto.

En una nueva publicación este martes, el actual mandatario agregó que "los que se retiran del empalme son los que no aguantan que se observe por toda la ciudadanía que no están preparados y que sus insultos públicos son calumnias".

Además, Petro señaló que "el proceso de entrega del gobierno continúa ante el pueblo", por lo que "se colocarán sillas vacías en espera de que quienes se robaron las elecciones lleguen a entender qué es gobernar".

Pese a la suspensión de las reuniones entre el gobierno entrante y el saliente, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, afirmó que el movimiento Defensores de la Patria seguirá "investigando, recopilando información y documentando con rigor la realidad del país y las situaciones que el próximo gobierno deberá enfrentar".

De la Espriella ha defendido que la transición presidencial no debe ser solo una transferencia de información, sino una auditoría para saber el estado en que Petro le entregará el Ejecutivo y denunciar los casos de corrupción.

Para cumplir este objetivo, unas 1.200 personas fueron designadas por Defensores de la Patria para efectuar el proceso de empalme, que comenzó el pasado 2 de julio. De la Espriella envió este martes un mensaje claro para ellos: "Que cesen los encuentros con el gobierno golpista de Petro".

Durante la primera semana del proceso de empalme, el futuro mandatario ha denunciado corrupción y "contratos a dedo" en el gobierno de Petro, el primer izquierdista en liderar el país.

En respuesta, el Gobierno de Gustavo Petro anunció este 7 de julio la suspensión de las mesas conjuntas de transición con la futura Administración.

"El Comité Nacional de Empalme del Gobierno Nacional suspende su participación en las sesiones conjuntas de empalme hasta tanto existan garantías de respeto recíproco", manifestó el actual ministro de Hacienda, Germán Ávila, coordinador de la comisión de transición del Gobierno saliente.

Ávila atribuyó la decisión a las declaraciones de integrantes del equipo de De la Espriella, en particular de Carlos Alonso Lucio, a quien acusó de convertir el proceso en una plataforma de confrontación política. Lucio ha llegado a manifestar en entrevistas recientes que Petro debería ser judicializado.

En consecuencia, el Ejecutivo presentó una denuncia penal contra Lucio por considerar que sus declaraciones afectan "la honra y el buen nombre" del presidente Petro y de su equipo de gobierno.

El actual ministro de Hacienda rechazó que el proceso de transición de poder haya sido promocionado por el equipo de De la Espriella como un "empalme anticorrupción", por lo que apuntó que las reuniones solo se reanudarían cuando "cese la utilización de expresiones y actuaciones incompatibles con la naturaleza institucional del proceso" y puedan restablecerse las condiciones necesarias para desarrollar una transición "técnica, seria y respetuosa de la Constitución y la ley".

"El empalme no es una investigación penal, no es un juicio, no es una plataforma política; es un deber del Estado cuyo único propósito es garantizar una transición ordenada, responsable y transparente entre administraciones", manifestó.

La Presidencia solicitó previamente el acompañamiento del Ministerio Público a las sesiones de transición y destacó que la Contraloría General también puede ejercer labores de vigilancia durante el proceso.

La hipótesis del presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, sobre un supuesto fraude en la primera vuelta de las elecciones, el 21 de junio, conjura elementos tecnológicos, intervencionismo extranjero y trampas en el sistema de identificación de electores.

Sin embargo, los diversos organismos internacionales que supervisaron el proceso han rechazado esas acusaciones e incluso han felicitado a la Registraduría Nacional y al Consejo Nacional Electoral por la organización y transparencia de los comicios.

En una extensa publicación en X, Petro habló el lunes de un "fraude hecho en EE. UU. con las empresas israelíes" que consistió en el uso de "algoritmos que variaron la votación sustancialmente a favor de Abelardo (de la Espriella)".

"La narrativa del supuesto fraude es una excusa para incendiar el país"

La metodología supuso el aprovechamiento "del censo electoral de los que nunca votan para ser reemplazados por votantes que podían hacerlo varias veces", lo que facilitó que algunos electores "pudieran votar siete veces en las urnas con los nombres de los que nunca votan", siempre según el presidente Petro.

El planteamiento del presidente contrasta con las conclusiones de diversas misiones de observación electoral, como la de la Unión Europea, que elogió la transparencia y la eficiencia del proceso de recuento de votos. El Centro Carter también afirmó que el sistema de gestión de resultados era "fiable, transparente y totalmente rastreable".

De la Espriella aseguró en su alocución de este martes que "la narrativa del supuesto fraude es una excusa para incendiar el país" y definió a Petro como "un tirano en ciernes que pretende perpetuarse en el poder", pese a que el mandatario progresista insistió este martes en que entregará las riendas del país el próximo 7 de agosto.

Aunque lo hizo en primera vuelta y esperó hasta el escrutinio, dos días después de que se conociera el nombre del ganador en segunda vuelta, para reconocer el triunfo de De la Espriella, luego de la confirmación el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, no ha secundado las denuncias de fraude electoral que pregona el Ejecutivo.

Sin embargo, Cepeda sí ha convocado a lo que llama "desobediencia civil", "que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional", según explicó en un comunicado a finales de junio.

"La democracia, la Constitución y la voluntad soberana de los ciudadanos se respetan"

Cepeda ha argumentado su plan, remarcando la ciudadanía estadounidense de la que goza De la Espriella —que a su juicio lo obliga a priorizar los intereses estadounidenses sobre los colombianos—, su relación laboral con Alex Saab —supuesto testaferro de Nicolás Maduro— y su "persecución contra el presidente Petro" y contra "los opositores políticos".

"Cuando la ley, las instituciones o la autoridad entran en conflicto con la conciencia moral, el ciudadano no solo tiene el derecho, sino el deber de resistir pacíficamente", concluye el pronunciamiento de Cepeda.

Sin embargo, el presidente saliente también cuenta con doble ciudadanía: colombiana e italiana. Y según la Constitución del país latinoamericano, un mandatario puede tener dos nacionalidades, siempre y cuando sea colombiano de nacimiento. Es el caso tanto de Petro como De la Espriella.

Para De la Espriella, la declaración de Cepeda se enmarca dentro de un plan "para no reconocer los votos que el pueblo colombiano depositó en las urnas".

"La democracia, la Constitución y la voluntad soberana de los ciudadanos se respetan. Pero que quede absolutamente claro: esta decisión (de suspender el proceso de transición) no detiene nuestro trabajo. Seguiremos investigando, recopilando información y documentando con rigor la realidad del país y las situaciones que el próximo gobierno deberá enfrentar", remarcó el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo.

Con EFE y medios locales

Fuente: france24.com