Una noticia negativa tras otra: cómo el ‘doomscrolling’ puede afectar tu salud mental en situaciones de crisis como el terremoto de Venezuela

2026-07-08 13:16:29 - MUNDO

El doble terremoto que vivió Venezuela el 24 de junio de 2026 deja miles de muertos y heridos, decenas de miles de edificios afectados y unas pérdidas al país de miles de millones de dólares. Una situación catastrófica en la que millones de personas se lanzaron a sus celulares buscando información. Tú pudiste ser una de esas personas. Es posible que el tiempo que pasaste frente a tu dispositivo haya aumentado de forma considerable en esos días. Ten cuidado, tu cerebro necesita que desconectes, sobre todo de la información negativa que aparece en la pantalla de forma constante. Ese pasar por publicaciones negativas en redes sociales sin parar tiene un nombre: doomscrolling. Y puede afectar a tu salud mental. 

La palabra doomscrolling, tomada del inglés, significa, según el diccionario de Cambridge, "la costumbre de pasar mucho tiempo mirando el celular o la computadora y leyendo noticias malas o negativas". La Clínica Mayo ubica la aparición del fenómeno en las primeras fases de la pandemia del COVID-19, cuando mucha gente, confinada en sus viviendas, dependía en gran medida de sus celulares, laptops, además de la televisión, para mantenerse informada de lo que estaba sucediendo. La incertidumbre sobre el virus no facilitó la reducción o desaparición de esa incertidumbre, metiendo a la gente en un "bucle interminable de búsqueda, hallazgo de información negativa y nueva búsqueda".

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Desde la Clínica Mayo advierten que el doomscrolling suele comenzar "con el objetivo de comprender una situación y prepararse para ella" pero que, sin embargo, "esa búsqueda de respuestas puede volverse obsesiva además de improductiva".

La Mental Health Foundation explica que el doomscrolling suele comenzar con la intención de saber más de un tema para poder entenderlo y prepararnos, pero que se puede caer en esa práctica al querer "sentir que tenemos el control", porque se busca "estar al tanto de lo que ocurre en el mundo o porque no queremos perdernos nada importante".

Sin embargo, avisan, que con la actualización constante de noticias disponible 24 horas a través del celular, "es fácil dejarse llevar y leer una noticia negativa tras otra".

"Así, lo que empieza como una búsqueda de información puede convertirse rápidamente en un hábito inconsciente que nos haga sentir abrumados y ansiosos", añaden.

Todo esto toma una mayor importancia cuando, según el Digital News Report 2026 del Instituto Reuters, pasamos entre 4 y 5 horas de media visualizado contenido a través de los dispositivos electrónicos y que, en su estudio de 48 mercados, es la primera vez que las plataformas de redes sociales y video superan a los sitios web y las aplicaciones de los medios entre las preferencias de la gente para mantenerse informada (58% frente a 51%). El cambio, añade el estudio, "se produce en todos los grupos de edad".

Desde la Mental Health Foundation advierten que el doomscrolling "puede ser tan automático que quizá ni siquiera te des cuenta de que lo estás haciendo". Algunas de las señales más comunes que se pueden presentar, dicen, son: 

●    Sentir ansiedad, estar tenso o decaído después de consultar las noticias.

●    Superar por mucho el tiempo que tenías pensado para revisar noticias.

●    Consultar varias veces por hora las últimas noticias.

●    Sentir que uno se encuentra agotado emocionalmente o insensible tras pasar un tiempo en internet (en tu computadora o en las redes sociales).

Desde la organización destacan que es importante saber que estas sensaciones enumeradas son "respuestas naturales a la exposición constante a noticias angustiosas".

La Clínica Mayo añade otros efectos del doomscrolling en el día a día. Advierte que entrar en esa dinámica por la noche, antes de irse a dormir, puede ser difícil de frenar y, en consecuencia, restar horas de sueño que pueden afectar al estado de ánimo del día siguiente. 

Suma también la pérdida de la "salud social", el tiempo que se pasa con las amistades y familia y el menor ejercicio físico, cuya práctica "puede ayudar a amortiguar el estrés y favorecer el estado de ánimo".

Desde la Clínica Mayo recomiendan hacerse una serie de preguntas "para contrarrestar la tendencia del cerebro a buscar lo negativo y lo novedoso" como, por ejemplo: 

¿La información que estás viendo realmente le ayuda o "simplemente está activando emociones negativas sobre algo que no puede influir"?

¿Te encuentras mejor que antes de revisar las noticias?

¿Qué se está dejando de hacer por estar en internet? 

¿Cómo te afecta ese doomscrolling al sueño, tus relaciones, trabajo, estado de ánimo y salud física? 

La Mental Health Foundation da cinco consejos principales:

Desactivar las notificaciones de las redes sociales y aplicaciones de noticias. Esta decisión "puede ayudarte a tomarte un respiro de la información que te provoca ansiedad".

Utilizar relojes y despertadores de los de antes. La 'excusa' de que el celular lo utilizas como despertador puede dificultar el dejar de hacer doomscrolling. Un despertador tradicional puede facilitar el dejar el celular en otra habitación "y romper con el hábito de absorber información negativa que podría afectar a tu sueño".

Gestionar el contenido de las redes sociales. En tus perfiles, tú eliges qué quieres y qué no quieres ver. Bloquea y oculta los perfiles que consideres que te exponen a contenido negativo. 

Establece un límite de tiempo a tu tiempo de navegación. Puede ayudar siempre que lo respetes. Poner alarmas para avisar de que se ha alcanzado ese límite o acotarlo con un determinado espacio de tiempo como, por ejemplo, hacerse un café.

Crea zonas libres de celular.   

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