El doble terremoto que devastó Venezuela hace dos semanas ha dejado ya 3.811 muertos, más de 16.700 heridos y miles de desaparecidos, mientras decenas de miles de personas continúan participando en las labores de búsqueda y el país trata de movilizar ayuda internacional para afrontar la emergencia.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó el miércoles un llamamiento urgente para recaudar 296 millones de dólares destinados a financiar las operaciones de emergencia tras el seísmo.
Según la ONU, los fondos permitirán asistir durante los próximos seis meses a 1,3 millones de personas, en una de las peores catástrofes naturales registradas en América Latina en las últimas décadas. Las autoridades venezolanas cifran además en 17.907 las personas que han perdido su vivienda, mientras que 6.462 supervivientes han sido rescatados con vida desde que se produjo el seísmo. Entre las víctimas mortales figuran 36 ciudadanos españoles, según el último balance oficial.
Las labores de búsqueda continúan sin descanso, con cerca de 30.000 voluntarios y equipos de emergencia desplegados entre los escombros de las zonas más afectadas. En ciudades como La Guaira, familiares de las víctimas siguen excavando entre edificios derruidos con la esperanza de encontrar a sus seres queridos.
El responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, agradeció la respuesta inicial de la comunidad internacional y confió en que nuevos donantes se sumen a la operación para cubrir las necesidades más urgentes de la población.
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Durante la reunión extraordinaria convocada por Naciones Unidas, el Gobierno venezolano reclamó la liberación de activos estatales bloqueados en el extranjero para destinarlos a la reconstrucción del país.
"Pedimos a todos los países que mantienen congelados fondos pertenecientes a Venezuela que inicien un proceso para liberarlos y puedan utilizarse en las tareas de recuperación", afirmó el ministro de Exteriores, Yván Gil, quien denunció que esos recursos permanecen inmovilizados como consecuencia de las sanciones internacionales.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció además que ha solicitado al rey Carlos III la devolución de unas 30 toneladas de oro venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra y bloqueadas por las sanciones británicas. "He decidido enviar una carta al rey de Inglaterra para que el oro retenido en el Banco de Inglaterra sea liberado. Ese oro pertenece a nuestro pueblo. Lo necesitamos para hacer frente a las consecuencias del terremoto", declaró en la televisión estatal.
Estados Unidos ya ha suspendido temporalmente parte de las sanciones económicas impuestas al país para facilitar la llegada de ayuda humanitaria y acelerar las labores de recuperación. Las restricciones comenzaron a relajarse tras la caída del Gobierno de Nicolás Maduro en enero y el reconocimiento de las nuevas autoridades venezolanas por parte de Washington.
La ONU estima que el terremoto ha provocado daños materiales por valor de 6.700 millones de dólares, una cifra equivalente a cerca del 6% del producto interior bruto venezolano. El aeropuerto internacional que sirve a Caracas continúa cerrado a los vuelos comerciales debido a los daños sufridos durante el seísmo.