✨︎ Resumen (TL;DR):
La NOAA reporta un 81% de probabilidad de un fenómeno de El Niño extremadamente fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
El Servicio Meteorológico Nacional proyecta el pico en diciembre, anticipando hasta 21 ciclones en el Pacífico durante la temporada.
Protección Civil instala puestos de mando costeros mientras el gobierno federal intenta resolver el retraso técnico de su alerta por celular.
El gobierno de México desarrolla a contrarreloj un sistema de alertamiento por celular ante la amenaza de El Niño, que apunta a convertirse en uno de los episodios climáticos más severos registrados desde 1950, con una probabilidad del 81% de alcanzar su categoría máxima a finales de año.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) encendió las alarmas climáticas globales. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum detalló que el fenómeno provocará lluvias intensas en el norte, mayor actividad de ciclones en otoño y una sequía severa hacia la primavera de 2027.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) proyecta un escenario similar. El organismo estima un 63% de probabilidad de que el pico de intensidad ocurra durante el mes de diciembre.
La anomalía de temperatura ya es notable en los radares. En la región Niño 3.4, que sirve como el termómetro oficial del fenómeno en el Pacífico ecuatorial, la temperatura subió 1.2 °C. Cerca de las costas de Sudamérica, el agua ya supera por 2.7 °C su promedio habitual.
Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, detalló la evolución del evento:"Las proyecciones son que se rebase la línea del Niño muy fuerte en temporada de lluvias, septiembre y octubre, y el pico lo estaríamos alcanzando en diciembre, abarcará todo el verano, el invierno y la primavera del 2027, hay un 63 por ciento de probabilidad que llegue a la categoría de muy fuerte".
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El SMN trazó una ruta clara para los próximos meses. Septiembre y octubre traerán una mayor actividad ciclónica debido a que el agua caliente del Pacífico aportará más energía a las tormentas. Para este año se pronostican entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico y de 11 a 15 en el Atlántico.
"El primer evento que se ve relacionado a los efectos El Niño es la actividad ciclónica si estamos considerando que las temperaturas del Océano Pacífico van a ser mucho más cálidas esto es combustible para los ciclones tropicales. El siguiente año podríamos tener temperaturas más altas en primavera. Entonces, seguramente podríamos ver más ondas de calor, que se relacionan con más incendios forestales y con problemas en la calidad del aire en la ciudad", advirtió Vázquez Romaña.
El comportamiento en los océanos será asimétrico. Mientras el Pacífico se calienta, El Niño genera vientos cruzados en el Caribe que frenan el desarrollo de huracanes en el Atlántico. Por esta razón, la consultora AccuWeather recortó su pronóstico para el Atlántico a un rango de entre 8 y 14 tormentas con nombre.
La herramienta de alerta móvil todavía es un proyecto pendiente. El gobierno federal negocia con las telefónicas un sistema de geolocalización que envíe mensajes directos a los celulares de las poblaciones en riesgo antes del impacto de un ciclón.
"Tiene sus complicaciones técnicas, pero esperamos que en dos meses esté listo", aseguró Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina.
Mientras se concreta la tecnología móvil, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ya desplegó 11 de los 17 puestos de mando previstos en los estados de la costa del Pacífico. La titular de la dependencia, Laura Velázquez, confirmó que los seis restantes quedarán listos pronto, además de mantener actualizados los mapas de riesgo estatales y los refugios temporales.
El impacto de El Niño ya genera estragos económicos globales. En India, la generación de energía hidroeléctrica se desplomó un 21%, mientras que en Perú se calcula una pérdida potencial de 16,000 millones de soles (más del 1% de su Producto Interno Bruto) debido a la afectación de su producción agrícola y pesquera en la costa norte.
El monitoreo científico continuará el próximo 13 de agosto de 2026, fecha en la que la NOAA emitirá su siguiente diagnóstico de temperatura del océano, definiendo la intensidad real con la que México recibirá el invierno.