Ciudad de México, 23 jul (EFE).- México y Estados Unidos cerraron este jueves su tercera ronda de conversaciones sobre el T-MEC, la primera bajo el nuevo esquema de revisiones anuales, con avances en acero, aluminio, cadenas regionales y el acuerdo para que el Gobierno mexicano esquive las nuevas medidas estadounidenses acerca de trabajo forzoso, al mantener un mejor trato arancelario.
Las delegaciones, encabezadas por el secretario mexicano de Economía, Marcelo Ebrard, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, se reunieron del 21 al 23 de julio en Ciudad de México y acordaron celebrar una cuarta ronda durante la primera quincena de septiembre.
La Administración Trump lanzó hoy un nuevo paquete de gravámenes de entre un 10 % y un 12,5 % contra más de sesenta economías, entre las que está México, y que, según Washington, no cuentan con leyes eficaces para impedir la entrada de bienes producidos con trabajo forzoso bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La Secretaría mexicana de Economía aclaró que el cambio jurídico para su país "no implicará un nuevo arancel para las mercancías que cumplen las reglas de origen del T-MEC", por lo que alrededor de un 85 % de las exportaciones mexicanas continuará ingresando al mercado estadounidense con tasa cero.
El 10 % previsto para los productos mexicanos que no cumplen las disposiciones del tratado es el mismo que Estados Unidos aplicaba hasta ahora bajo la Sección 122, según explicó en una nota la secretaría.
"Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene", puntualizó la dependencia en la nota.
En tanto, el secretario Ebrard afirmó que el documento estadounidense mantiene fuera de la nueva medida a las exportaciones mexicanas amparadas por el tratado.
"Quedan excluidas todas las exportaciones de México, más del 80 %, que cumplen con el T-MEC. Es decir, no hay cambio en eso", señaló el funcionario en un mensaje difundido al concluir las reuniones.
El secretario sostuvo que el arancel efectivo pagado por México "no se modifica" y explicó que Washington "debía publicar la resolución antes del vencimiento del plazo legal previsto para este viernes".
Ebrard añadió que el Gobierno mexicano ya conocía la decisión porque la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR) y Greer la habían comunicado previamente, incluso durante la reunión de este jueves con la presidenta Claudia Sheinbaum.
"No afecta o cambia la posición que teníamos hasta ahora. Es la misma la que tendremos los días subsecuentes", aseguró el titular de la cartera de Economía, que indicó que otros países quedaron sujetos a gravámenes de hasta el 12,5 %.
La posición mexicana consiste en preservar la ventaja arancelaria frente a países sin acuerdo comercial con Estados Unidos.
Primera ronda bajo revisiones anuales
La ronda fue la primera desde que Estados Unidos decidió el pasado 1 de julio no extender el tratado por otros dieciséis años y activar revisiones anuales hasta 2036.
México busca que esas evaluaciones se concentren en comprobar el cumplimiento del acuerdo y resolver diferencias concretas, sin revisiones amplias cada año y sometidas a sus condiciones.
La Secretaría de Economía calificó de constructivas las conversaciones y reportó avances en acero, aluminio y sus derivados, sectores estratégicos, fortalecimiento de las cadenas regionales de valor y sustitución de importaciones procedentes de Asia.
Sheinbaum explicó, antes del encuentro con Greer, que las negociaciones forman parte de un diálogo permanente y no de una reunión aislada.
"Es como una evaluación de hasta dónde vamos, qué es lo que proponen ellos, hasta los tiempos", declaró la mandataria.
Tras la reunión, la presidenta informó que ambos Gobiernos habían avanzado en la revisión del T-MEC y en acuerdos bilaterales "en beneficio de ambos pueblos".
La jefa de Estado también anticipó que expondría la posición mexicana sobre el Tratado de Aguas de 1944, ante los cuestionamientos de legisladores estadounidenses por volúmenes pendientes.
Ambas delegaciones continuarán las conversaciones en septiembre con el objetivo declarado de reforzar la seguridad económica, la competitividad y las cadenas de producción de América del Norte.
(c) Agencia EFE