Inversión fija pierde fuerza en México, pero gigantes telecom mantienen el paso en infraestructura

2026-08-06 20:13:29 - MUNDO

Mientras diversos indicadores económicos exhiben una desaceleración de la inversión fija en México, los cuatro gigantes de las redes cableadas continúan destinando dinero a la ampliación y modernización de sus redes de telecomunicaciones, en una apuesta que mantiene a esas cuatro compañías entre los principales inversores privados de la infraestructura digital del país.

Durante el primer semestre de 2026, Telmex, Izzi Telecom, Megacable y Totalplay invirtieron de manera conjunta un total de 14,709 millones de pesos o su equivalente de 843 millones de dólares, de acuerdo con información financiera presentada por las propias compañías a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y la Bolsa Institucional de Valores (Biva).

La cifra refleja que, aun en un entorno de menor dinamismo económico, estas compañías mantienen sus planes de expansión para atender una demanda creciente de conectividad residencial, empresarial y corporativa, pues en el primer semestre de 2025, estas mismas cuatro empresas dirigieron 872 millones de dólares al despliegue de redes, de ahí que Telmex, Izzi Telecom, Megacable y Totalplay mantienen persistente al ritmo de inversión en infraestructura.

La persistencia se demuestra en que cada primer semestre de los últimos cinco años, este conjunto de cuatro empresas ha invertido un promedio de 16,600 millones de pesos.

Por cada primer semestre del último lustro, la inversión conjunta de estas compañías fue de:

2022: 20,828 millones de pesos

2023: 16,918 millones de pesos

2024: 16,780 millones de pesos

2025: 17,416 millones de pesos

2026: 14,709 millones de pesos

En el acumulado de todos los primeros semestres de 2022 a 2026, Totalplay encabeza la inversión entre los principales operadores, con más de 35,300 millones de pesos destinados a infraestructura, seguida de Megacable con más de 24,300 millones de pesos; luego por Telmex, con alrededor de 20,400 millones de pesos e Izzi Telecom, con 6,500 millones de pesos.

La diferencia refleja estrategias distintas, pues mientras algunos de esos operadores continúan ampliando cobertura, otros concentran sus recursos en modernizar y monetizar redes ya desplegadas.

Este comportamiento resulta particularmente relevante, porque ocurre en un contexto donde la inversión fija bruta nacional ha mostrado señales de moderación, afectada a su vez por la incertidumbre económica global, menores proyectos de construcción y una mayor cautela de los inversionistas que reluce más en otros sectores productivos.

Frente a ese escenario, las empresas continúan destinando capital a activos cuya recuperación suele extenderse durante varios años. Ese esfuerzo también convive con un entorno regulatorio y fiscal complejo, donde distintos municipios han impulsado nuevos cobros o gravámenes sobre infraestructura de telecomunicaciones, incrementando los costos asociados al despliegue de redes.

La apuesta de la inversión de Megacable. Telmex, Izzi y Totalplay responde también a la naturaleza del negocio, pues a diferencia de otros sectores, la infraestructura de telecomunicaciones requiere inversiones constantes para incrementar capacidad, sustituir equipos, desplegar nuevas redes de fibra óptica y preparar la evolución tecnológica que demanda el creciente consumo de datos, el desarrollo de servicios digitales y la adopción de aplicaciones basadas en inteligencia artificial.

El esfuerzo inversor de estas empresas adquiere mayor relevancia si se considera que tres de esos grupos —América Móvil, mediante Telmex; Megacable Holdings; y Grupo Televisa, propietaria de Izzi Telecom— figuran hoy entre las cinco compañías con mayor valor de marca del sector, lo que refleja tanto su escala operativa como el peso que mantienen dentro del mercado mexicano de telecomunicaciones.

Totalplay, por su parte, aunque no apareció esta vez en las clasificaciones del Brand Finance México 50 2026, sí se ha consolidado como uno de los principales operadores de fibra óptica del país y uno de los competidores más activos del último lustro en expansión de infraestructura fija.

Sin embargo, el mantenimiento de estos niveles de inversión también plantea un desafío financiero para Totalplay y las otras tres empresas.

Conforme las redes alcanzan mayores niveles de cobertura, el crecimiento futuro depende menos del despliegue físico y más de la capacidad para monetizar esa infraestructura mediante nuevos servicios, mayores velocidades, clientes empresariales y soluciones digitales de mayor valor agregado, y esto según revelado hace unos días el Índice de Desarrollo de las TIC (IDI) 2026 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

En ese sentido, diversos análisis de la industria han advertido que el negocio de las telecomunicaciones atraviesa una transición en la que construir redes ya no garantiza por sí mismo mayores ingresos.

El reto consiste en convertir esa capacidad instalada en flujos adicionales de efectivo, en un mercado donde la competencia mantiene presión sobre los precios y donde los consumidores demandan cada vez más ancho de banda sin que el ingreso promedio por usuario o ARPU crezca al mismo ritmo.

Es precisamente bajo ese contexto donde cobran relevancia las estrategias individuales de Telmex, Izzi, Megacable y Totalplay.

Aunque las cuatro compañías continúan destinando recursos al fortalecimiento de sus redes, cada una enfrenta desafíos distintos relacionados con la rentabilidad, el crecimiento de sus bases de clientes, la competencia y recuperación de su capital.

Las estrategias detrás de los 800 millones de dólares

Aunque el monto de la inversión para el primer semestre de 2026 resulta significativo por sí mismo, el destino de esos recursos muestra que los cuatro principales operadores de red fija atraviesan etapas distintas de desarrollo, pero convergen en una misma prioridad que es el fortalecimiento de sus redes para sostener el crecimiento del tráfico de datos y defender su posición competitiva.

Telmex, el operador con mayor infraestructura fija del país, continuó concentrando buena parte de sus recursos en la modernización de su red de fibra óptica y en la expansión de servicios de banda ancha. La empresa ha venido sustituyendo gradualmente tecnologías heredadas por accesos de mayor capacidad, una estrategia que busca incrementar el consumo de servicios de mayor valor.

Megacable Holdings, por su parte, mantiene una estrategia enfocada en expandir su cobertura geográfica y fortalecer su presencia fuera de los mercados donde históricamente ha tenido mayor participación. La empresa continúa extendiendo su infraestructura de fibra óptica para incrementar su base de clientes residenciales, empresariales y corporativos.

Ese proceso de expansión ha permitido que Megacable se consolide como el segundo operador de telecomunicaciones fijas del país detrás de Telmex, reforzando una estrategia basada en crecimiento orgánico e inversiones constantes, incluso en un entorno donde el consumo de los hogares y la inversión nacional muestran un ritmo más moderado.

En el caso de Izzi Telecom, la apuesta permanece estrechamente vinculada a la estrategia de Grupo Televisa para fortalecer su negocio de conectividad. La empresa continúa destinando recursos a ampliar la capacidad de sus redes y mejorar la calidad del servicio, mientras busca incrementar la penetración de productos convergentes que integran Internet, telefonía y televisión de paga.

Para Televisa, la conectividad representa además uno de los negocios con mayor potencial de generación de flujo operativo, particularmente en un contexto donde el negocio de la televisión satelital enfrenta transformaciones estructurales.

Totalplay, en tanto, mantiene una de las políticas de inversión más agresivas del mercado mexicano. La empresa ha privilegiado durante los últimos cinco años el despliegue acelerado de fibra óptica hasta el hogar, una estrategia que le ha permitido posicionarse entre los operadores con mayor crecimiento en accesos fijos y consolidarse como uno de los principales inversionistas privados en infraestructura de telecomunicaciones.

El énfasis de Totalplay ha estado menos orientado a ampliar cobertura nacional y más a incrementar la densidad de su red en zonas urbanas y metropolitanas, donde busca elevar la contratación de servicios de alto valor agregado tanto para hogares como para clientes empresariales.

Más allá de las diferencias entre modelos de negocio, las cuatro compañías comparten un desafío común: Justificar inversiones cuya recuperación depende de horizontes de largo plazo. A medida que la cobertura de fibra óptica alcanza mayores niveles de madurez, el crecimiento futuro dependerá menos del número de kilómetros desplegados y más de la capacidad para generar nuevos ingresos sobre esa infraestructura.

En ese contexto, la inversión adquiere un significado adicional para el mercado mexicano.

De acuerdo con las cifras acumuladas por las propias compañías, Telmex, Megacable, Izzi Telecom y Totalplay destinaron 2,157.41 millones de dólares durante todo el año 2025 y 12,424.15 millones de dólares entre los años 2021 y 2025 al fortalecimiento de sus redes.