Drogodependientes estadounidenses cruzan al norte de México por menores costos

2026-05-16 15:54:45 - MUNDO


Tijuana (México) 16 may (EFE).- El tráfico y consumo de fentanilo en la frontera norte de México derivó en una crisis binacional, al evidenciar no solo el flujo de drogas hacia Estados Unidos, sino también el desplazamiento de drogodependientes estadounidenses hacia ciudades como Tijuana por costos más bajos y mayor accesibilidad.

Así lo explicó este sábado a EFE Alfonso Chávez, coordinador del programa en la organización Prevencasa A.C., quien señaló que la frontera norte concentra problemáticas específicas de consumo de drogas inyectables y opioides, distintas al panorama nacional donde, según encuestas, la metanfetamina figura como la principal sustancia de consumo en México.

El también activista advirtió que la centralización de políticas públicas y la falta de estrategias diferenciadas para esta región contribuyeron a minimizar un fenómeno con características propias.

Chávez recordó que Estados Unidos llegó a registrar más de 70.000 muertes anuales relacionadas con opioides, cifra que consideró clave para dimensionar la gravedad del problema en una región donde el tránsito entre ambos países es cotidiano.

En este contexto, señaló que personal de Prevencasa ha atendido a múltiples personas que sufrieron sobredosis procedentes de Estados Unidos, no solo deportados, sino también ciudadanos que cruzan regularmente entre ciudades como San Diego (EE.UU.) y Tijuana (México).

Menores costos en Tijuana

De acuerdo con el coordinador, parte de esta dinámica responde a factores económicos y de acceso, dado que algunos estadounidenses llegan a Tijuana atraídos por costos de vivienda y alimentación más bajos, así como por un acceso más sencillo a sustancias.

“No necesariamente son personas que viven permanentemente en calle. Hay personas que están yendo y viniendo a la frontera y conviviendo en ambas ciudades todos los días”, explicó.

También, añadió que esta movilidad está atravesada por políticas migratorias, económicas y de drogas, lo que convierte al fenómeno en un asunto binacional que requiere respuestas coordinadas entre ambos lados de la frontera.

Es el caso de Mario Alberto Bustillo Chávez, estadounidense que ha residido en distintas ciudades de California, Utah y Carolina del Norte.

Bustillo también advirtió sobre la facilidad para conseguir drogas en Tijuana debido a su bajo costo y amplia disponibilidad, situación que, consideró, profundiza el problema de adicciones en la ciudad.

“Vivir en la calle no es un camino fácil para nadie; tienes que ser realmente fuerte”, expresó, al señalar que muchas personas en esta condición son estigmatizadas y vistas como “la oveja negra”.

Otro caso es el de Mike, originario de California, quien explicó que el alto costo de vida en Estados Unidos ha sido un factor determinante para que varios estadounidenses decidan establecerse temporalmente en Tijuana.

Comentó que diariamente cruza hacia Estados Unidos para realizar registros y mantenerse inscrito en programas gubernamentales de apoyo económico, recursos que posteriormente utiliza para sostener su estancia en México y cubrir gastos relacionados con el consumo de drogas.

Como referencia local sobre el impacto de esta crisis, estadísticas de la delegación Tijuana de Cruz Roja indican que del 1 de enero al 13 de mayo de 2026 se han brindado 152 atenciones relacionadas con sobredosis.

La cifra refleja la presión que enfrenta el sistema de atención ante el incremento de emergencias vinculadas al consumo de opioides y otras sustancias, en una ciudad marcada por el tránsito constante entre México y Estados Unidos.

(c) Agencia EFE

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