Lamentablemente muchos de aquellos que han sido elegidos por voto popular, y que se suben el sueldo o manejan los dineros de los Agrupamientos Políticos (AP) que se otorgan principalmente a través de financiamiento público y privado, no han logrado empatizar con aquellas personas que le otorgaron su confianza a través del voto, para ser debidamente representados, y que no llegan ni a cubrir sus necesidades básicas.